davincifeto.jpgLo recuerdo como si fuera ayer. Decían que el ser humano había sido el ser vivo más agresivo y destructor que había pisado el planeta.Decían que arrasaba a su paso todo lo que tocaba,que había acabado con la estabilidad de la tierra: con sus máquinas contaminando el aire, y con su corazón arrasando países enteros con un solo objetivo, la posesión.

Los ojos imperturbables de la humanidad, observaban cada dĂ­a en la televisiĂłn la violencia como algo inevitable y normal, mientras llenaban sus estĂłmagos a la hora de la comida y de la cena.

HabĂ­a Sida, habĂ­a sangre , habĂ­a maldad, ambiciĂłn, desesperaciĂłn, bombas, locura.HabĂ­a esclavitud, habĂ­a abusos, convivĂ­an en el mismo mundo niños sin infancia y adultos infantiles. La gente se morĂ­a de hambre y de obesidad al mismo tiempo.Las personas no se comunicaban, no se contaban sus verdaderos sentimientos. HabĂ­a miedo, habĂ­a fracaso,tristeza y todo ocurrĂ­a en silencio… HabĂ­a mucho silencio de verdad y ruido de mentiras. HabĂ­a dolor.

Al mismo tiempo otros nuevos venĂ­an, e igual que nosotros, las nuevas generaciones se hacĂ­an impasibles ante la barbarie.Era normal,habĂ­an crecido viendo como unos aviones se estrellaban contra dos torres, niños con el rostro lleno de sangre llorando, y actos que escribirlos serĂ­a demasiado frĂ­volo… El ser humano se estaba haciendo inmune a la crueldad animal y nunca una especie se habĂ­a maquiavelizado tanto.
Hoy estoy viendo el acontecimiento televisivo de mayor audiencia del año.Veo aquel planeta y siento vergĂĽenza de estar aquĂ­ ,de pertenecer a esta especie y presenciar una vez más otra «explosiĂłn del olvido«, y cĂłmo, «los afortunados» que hemos sobrevivido, lo hemos vuelto a consentir, exactamente igual que a lo largo de la historia nuestra especie, ha permitido la injusticia humana, con tal de que no le salpicara. De quĂ© manera nuestro egoĂ­smo puede llegar a tal punto y ser tan insaciable. Hoy presencio lo que predijeron : la explosiĂłn de aquel planeta,la Tierra, con tanta gente dentro de la que solo nos hemos salvado un 12%. Miro por la ventana y veo como la gente descorcha las botellas por estar aquĂ­. Miro al futuro y no tengo esperanza, porque el ser humano ha venido a conquistar otra tierra, otro cielo, otro mar, otra vida y no parará hasta destruirla. Otra vez, cometiendo las mismas equivocaciones del pasado. Con lágrimas en los ojos y vergĂĽenza en el corazĂłn no me queda más remedio que decirte : â??Hola mundo, estoy aquĂ­â?ť .

 

 

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