Un consorcio con ACS y FCC en el capital, junto a las italianas Impregilo y Ansaldo y la peruana Cosapi, se ha adjudicado la construcción y explotación durante 30 años de la Línea 2 del metro de Lima. El proyecto, el mayor sacado a concurso en Perú hasta el momento, está valorado en 3.900 millones de euros. (Foto: Flickr/Davidbaggins)

La oferta del consorcio con liderazgo español era la única en liza tras la retirada del otro finalista, un grupo liderado por la brasileña Odebrecht, el pasado 21 de marzo. Pero se especuló que el organismo peruano Proinversión podría declarar desierto el proceso, ante denuncias de dudas sobre la solvencia de las empresas.

ACS cuenta con un 25% del capital del consorcio ganador, en el que figura a través de la concesionaria Iridium y de la constructora Dragados. FCC, por su parte, se ha presentado con la subsidiaria Vialia y tiene el 19% del capital. Impregilo figura en este equipo con el 19% del capital, Ansaldo STS atesora el 15%, Ansaldo Breda tiene otro 12% y la local Cosapi cierra esta unión de empresas con el 10%.

La línea 2 del metro de Lima tiene 35 kilómetros de extensión, incluido un ramal de 8 kilómetros al aeropuerto. Las obras arrancarán en 2016 y el comienzo de operaciones, por fases, se espera a partir de agosto de 2017.Una vez contruída esta nueva línea de metro, el consorcio prevé una facturación mínima de 2.400 millones en la fase de operación.