Algo tiene que cambiar si no queremos que todo siga igual
19 de Junio de 2009La relectura de Imperio, de Antonio Negri y Michael Hardt, inducida por un amigo sabio e ilustrado, me está resultando tan estimulante como actual.
La intuición obsesiva que muchos tenemos y que nos resulta tan preocupante, y que hoy me parece un hilo conductor de mi blog, de que vivimos una concreción del lenguaje (del espacio de lo real) hacia las finanzas y los lazos contractuales de carácter consensual está tan presente en esta obra que, como otras obras en otros tiempos, se vuelve a hacer imprescindible para comprender los fenómenos que a macro y micro escala vivimos.Â
Elementos, herramientas, como las Redes Sociales de esta nueva éra parecen soluciones pero parte del fenómeno imperial consiste en la asimilación de todo, en el cambio permanente, en la corrupción como elemento constitutivo (citando a Negri y Hardt: debemos entender a la corrupción también en términos metafÃsicos: donde la entidad y la esencia, la efectividad y el valor no hallan una satisfacción común, allà no se desarrolla la generación sino la corrupción):Â
(…) [Sobre] Las dos grandes ideologÃas que definieron la  fase madura [de la modernidad europea]: la ideologÃa liberal que descansa en el concierto pacÃfico de las fuerzas jurÃdicas y su suspensión en el mercado; y la ideologÃa socialista, que apunta a la unidad internacional a través de la organización de las luchas y la suspensión del derecho.
¿SerÃa correcto decir, entonces, que estos dos desarrollos diferentes de la noción del derecho que persistieron juntos durante los siglos de la modernidad tienden hoy a estar unidos y presentados como una categorÃa única? Sospechamos que éste es el caso, y que en la posmodernidad la noción de derecho debe ser entendida nuevamente en los términos del concepto de Imperio. (…)  Si podemos reconocer ya, (…) algunos sÃntomas importantes del renacimiento del concepto de Imperio –sÃntomas que funcionan como provocaciones lógicas alzándose sobre el terreno de la historia, que la teorÃa no puede ignorar.
El Ser Humano es, por decirlo socarronamente, algo más complejo que el “homos economicusâ€. La concreción del Hombre en un Ser Financiero es tan corta, tan peligrosa, como desagradable e injusta en términos absolutos –y comprendo que estos términos están fuera de lugar en la lógica Imperial.
El “Fin de la Historia†como el advenimiento del Mercado nos dice que asuntos tales como la Crisis actual son constitutivos del Imperio, y por tanto nunca soluciones o alertas. En este sentido podemos estar tranquilos de que esta Crisis pasará y, en cambio, seguros vendrán otras que la harán buena.Â
Algo tiene que cambiar si no queremos que todo siga igual…



menéalo para que se conozca



Qué espesor de conceptos… La crisis, la crisis. La vivo todos los dÃas en el campo de batalla, no desde la teorÃa.
Unos terorizan y otros practican, pero desde luego si esto hubiera llegado con el PP en el poder, se hubieran hecho ya 500 huelgas generales y se habrÃan adelantado las elecciones.
Ya sé, ya sé las crisis son cÃclicas y tenÃa que llegar por el devenir de los hechos, igual que la economÃa, pero hubiera sido diferente.
Negri, Negri… me suena….