Después de despertar a los pájaros del patio y con el café en la mano me dirijo al ordenador, como hago siempre, para ver las últimas noticias.
Desde ayer ya tenía perfilada la columna de hoy y me arrepiento de que anoche, vencida por el sueño, diera vía libre al pan nuestro de cada día. Un recorrido por las noticias, y mi planteamiento sobre “Un asunto de plumas” se ha escondido, abochornado, en la chistera
del mago:

Irak y nuestra guerra (ya es hora de que asumamos, que es la guerra de todos); Afganistán; Palestina; 78 mineros muertos por una explosión en Rusia; el juicio del 11M; la desaparición de Yeremi (con el que he soñado hoy…); el Caso Roquetas y la novedad de la presentación del “trato exquisito”, como eficaz sistema relajante… Y un “etc.” infinito…

Pero entre todo y sobre todo la foto de Kevin Carter, Premio Pulitzer 1994: el buitre esperando la muerte por hambre de la niña sudanesa, totalmente vigente hoy.
¡Y nos asusta el temporal de nieve…! Como cada día desde que razono me escandalizo ante la palabra “humanos”, en la que yo estoy incluida.