Según un comunicado de la organización, Amnistía Internacional ha instado una vez más a las autoridades chinas a que pongan fin a la censura en Internet después de que la empresa de Internet Google expresara su preocupación por los ataques informáticos contra cuentas de correo electrónico de activistas de derechos humanos.Google afirma que las cuentas de correo de activistas chinos de derechos humanos han sufrido ataques informáticos y ha pedido una reunión urgente con las autoridades chinas para hablar de la censura y de sus planes de eliminar los filtros de su motor de búsqueda en China.

Como Google, muchas empresas de Internet que operan en China han aceptado hasta ahora los requisitos del gobierno sobre censura, que incluyen eliminar ciertos sitios web ??conflictivos? de los resultados de las búsquedas.

“Son sumamente preocupantes los intentos de acceder a las cuentas de correo electrónico de activistas de derechos humanos. Sin embargo, Google ha dado un paso en la dirección correcta al exponer públicamente su inquietud por el derecho a la intimidad y a la libertad de expresión de sus clientes. También es loable que la empresa haya puesto de relieve la necesidad de que las personas tengan acceso a información sin censura. Esperamos que otras empresas cuestionen también las políticas de censura del gobierno de China”, ha declarado Roseann Rife, directora adjunta del Programa de Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

”Nos gustaría que las conversaciones de Google con las autoridades chinas sobre la censura desemboquen en un Internet más abierto en China.
También es importante que Google exponga al gobierno chino su preocupación por las actividades informáticas ilegales que se originan en China”, añadió Rife.

Amnistía Internacional viene pidiendo a las empresas que operan en China que respeten el derecho a la libertad de expresión de los usuarios de la web y que no colaboren con las autoridades en la censura de Internet y la autorregulación del flujo de información.

China aplica una amplia política de censura que incluye el filtrado de palabras clave concretas y de temas políticamente conflictivos, lo que desemboca en el bloqueo de resultados concretos en Internet, así como en el bloqueo total de un gran número de sitios web, incluidos sitios web de derechos humanos como el de Amnistía Internacional, que las
autoridades consideran políticamente conflictivos.

Tanto activistas de derechos humanos como otras personas han sido condenadas a largas penas de prisión por publicar información en Internet.

El destacado activista de derechos humanos Liu Xiaobo fue condenado a 11 años de prisión por sus escritos políticos y por su participación en Carta 08, una petición publicada en Internet en la que se reclamaba la reforma democrática y el respeto a los derechos humanos en China.

En abril de 2005, el periodista chino Shi Tao Shi Tai fue condenado a 10 años de prisión por “facilitar ilegalmente secretos de Estado a entidades extranjeras”. Las autoridades chinas obtuvieron de Yahoo sus datos como titular de su cuenta de correo electrónico y los usaron para reunir pruebas a fin de acusarlo formalmente.

“Es importante que las empresas que gestionan motores de búsqueda en Internet reconozcan que las medidas de censura adoptadas en China no benefician a sus clientes ni contribuyen a promover la libertad de expresión ni la libertad de información”, concluyó Rife.

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