“Si preguntas a un político dedicado a la seguridad lo que opina de las técnicas de vigilancia para la prevención de delitos, verás como enumera las ventajas de las cámaras de video vigilancia. Te dará argumentos convincentes  acerca de la seguridad adicional que supone disuadir de esa forma a los delincuentes en tu vecindario. O te contará las ventajas de recopilar datos sobre los viajeros, o de introducir pasaportes biométricos, para detectar terroristas. Igual consigues sacar en claro que el “Trusted computing”  te defiende de software y virus malignos. O que intervenir correos electrónicos y llamadas de teléfono ayuda a la policía a perseguir criminales de todo tipo. Se supone que todo esto suena estupendo, porque se trata de que creas que esas tecnologías, son lo0 mejor de lo mejor. Pero echémosle un vistazo al reverso de todo esto, no tan evidente y sin embargo omnipresente. Mientras que es cierto que las videocámaras en lugares públicos ayudan realmente a prevenir delitos, los sistemas de circuito cerrado como el que ya hay en Londres, permiten detectar a una persona cualquiera, mediante reconocimiento facial y permiten así a la policía, crear bancos de datos con todos tus movimientos.
El almacenamiento de datos sobre los viajeros en los EEUU y la obligación de presentar pasaportes biométricos, han de servir para combatir el terrorismo. Además esto permite a los servicios secretos, recopilar informaciones detalladas sobre la nacionalidad de cada viajero como tus huellas dactilares, el color de tus ojos, y una imagen de alta resolución de tu cara, informaciones de esas que piensas que sólo se les toman a los sospechosos. El “trusted computing” promete aumentar la seguridad de tu ordenador y que solo pueda funcionar con determinados programas de confianza. Lo que no te cuentan es quien decide qué programas son de confianza y por lo tanto pueden instalarse en tu ordenador, no vas a ser tú. Por una parte la Intervención y rastreo de correos electrónicos y llamadas de teléfono en busca de palabras sospechosas puede delatar a algún criminal de poca monta por otra parte permite que cualquiera que participe en el proceso obtenga todo tipo de informaciones privadas sobre cualquier persona. Informaciones que tu no tienes por qué querer compartir con los policías de la comisaría más cercana. Estos síntomas pueden ser todos muestra de la progresiva transformación de nuestras sociedades occidentales en estados Policiales. Nuestras sociedades occidentales afirman ser democracias liberales pero nuestros gobiernos intentan imponer más y más leyes represivas y aprovecharse del miedo al terrorismo para justificarlas.
Opinamos que quienes sacrifican su libertad por una libertad pasajera no merece ni la una ni la otra y que perderán ambas.” http://www.bigbrotherstate.com/ 

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