En 2017, las operaciones financieras en el sector de las empresas españolas biotech contabilizaron un total de 149 millones de euros, según los datos de la patronal Asebio, un 17% más que el año anterior. Y de esta cantidad, 135 millones fueron de nueva inversión, según apunta un artículo de Cinco Días, lo que supone un incremento del 60% con respecto a 2016, proviniendo además la mitad de esta inversión de capital extranjero. Es la última evidencia de que la biotecnología española, a pesar de los problemas que sufre la I+D y la ciencia en general, se consolida como una industria de peso en la economía español y que además atrae capital de fuera.

(Foto: Flickr/Hagestowncc)

En España existen actualmente 651 empresas de biotecnología. La mayoría son pymes, punteras de base científica y con elevado nivel tecnológico que investigan y desarrollan productos farmacéuticos, de alimentación, agricultura, combustibles o industriales con base en tecnologías que utilizan organismos vivos o derivados. Desde hace años es señalado como uno de los sectores empresariales con más futuro y presente de España. En 2017, el portal europeo de referencia en el sector, Labiotech, aseguró que la biotecnología española era la “estrella emergente” del continente. En 2014, la facturación de las empresas españolas llegó a cifras parecidas a la del turismo y ese mismo año, Oryzon Genomics, una firma catalana firmó el mayor acuerdo de Europa hasta la fecha, para desarrollar fármacos basados en epigenética.

Y aunque la crisis y los recortes han tenido un impacto significativo en el sector, la biotecnología española ha logrado en 2017 registros financieros esperanzadores. Destacan 27 ampliaciones de capital privado, valoradas en 93,7 millones de euros (como las más importantes MedLumics -34,4 millones- y Anaconda Biomed -15 millones-); seis ampliaciones de capital por emisión de acciones por 41 millones de euros (Oryzon, Atrys Health, Sygnis, Reig Jofré e Inkemia); 31 operaciones de financiación complementaria o préstamos participativos por 10,8 millones de euros, y diversas operaciones en el ámbito del crowfunding.

Buena parte de estas inversiones han sido de firmas de capital riesgo, pero hay que destacar que del total de las ampliaciones de capital, 68,8 millones de euros procedieron del exterior, lo que supone más de la mitad (51%) del total de inversiones captadas y pone de manifiesto el atractivo internacional del sector. España se sitúa así en el séptimo lugar en cuanto a flujo recibido desde el exterior por este tipo de empresas, detrás de EE UU, Francia, Suiza, Alemania, Corea del Sur y Dinamarca.

Entre las firmas de capital riesgo internacionales que han invertido en España están la francesa Edmond de Rothschild Invesment, la estadounidense Omega Funds, la británica Apposite, la alemana Asklepios,la canadiense Emerald, la irlandesa Seroba o la italiana Innogest que se han unido a las españolas más activas en el sector como Caixa Capital Risc, Ysios Capital, Columbus Venture Partners, Altamar o Inveready.

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