(Foto: Flickr/Japi14)

Hace dos semanas se hizo oficial el adios de Leonard Downie, el editor ejecutivo -cargo equivalente en España al de director- en los últimos 17 años del diario que destapó el Watergate. Ahora se acaba de hacer público el nombre de su sucesor. Se trata de Marcus Brauchli que era hasta hace tres meses, cuando Rupert Murdoch forzó su sustitución, el máximo responsable del Wall Street Journal. Tiene 47 años y llega para pilotar una nueva etapa en el Washington Post, donde su gran reto será integrar la edición digital que también dirigirá. Asi se anunció en la redacción su nombramiento. [VIDEO]

La crisis que vive el sector de la prensa escrita está precipitando cambios en el sector y este nuevo nombramiento es una clara apuesta de la nueva editora-propietaria del Washington Post, Katherine Weymouth, por buscar alternativas. Para empezar es consciente de que el diario no puede seguir teniendo dos equipos directivos y hasta dos redacciones separadas y casi enfrentadas para la versión impresa y la digital como hasta ahora. La fusión de ambas es una de la prioridades y de hecho es algo que Brauchly ya ha vivido en el WSJ.

El propio Marcus Brauchli se ha declarado honrado por poder pertenecer a una cabecera famosa por realizar periodismo con mayúsculas y ha manifestado que buscará la manera de seguir manteniendo este marchamo de calidad haciendo también noticias en otros formatos: digitales, para móviles… [VIDEO]

Marcus Brauchli

La decisión de Weymouth de optar por alguien de fuera en vez de promocionar a alguno de los editores internos, ha sido una sorpresa a medias. Parece claro que el mensaje que ha decidido enviar es el de la necesidad de un cambio generacional, aunque algunos expertos se muestran sorprendidos de que dada la fama del Post por su cobertura política, se haya optado por una persona con poca experiencia en Washington… y además se haya hecho en plena campaña por las elecciones presidenciales.

Curiosamente todos los cambios vividos en el Washington Post han sido seguidos con enorme atención -cuando no directamente adelantados- por su gran rival en la prensa de EEUU: el New York Times. Ambos diarios son las dos cabeceras de información general más prestigiosas… que ahora atraviesan problemas similares.