La prestigiosa cabecera nortamericana recoge el “alboroto” político causado en España por la liberación del etarra Antonio Troitiño. El New York Times habla de “fallos contradictorios de los jueces españoles” y de una liberación “chapucera”, aunque considera que esta noticia no reforzará a ETA.

El Tribunal Supremo
(Foto: Flickr/Alejandro Blanco)

El texto empieza explicando  que “la chapucera liberación de un miembro de ETA sentenciado por el asesinato de 22 personas ha resultado un una inesperada exhibición de disensiones política mientras España prosigue con su lucha contra el grupo separatista vasco. Tras unos fallos contradictorios de los jueces, el caso también ha puesto en el centro de atención el funcionamiento del sistema judicial español. La liberación anticipada desató ultraje entre las familias de las víctimas y un recurso por parte de la Fiscalía.

Los jueces del Supremo revocaron su decisión inicial y emitieron una orden de detención internacional contra Troitiño. Según informaciones de medios locales, la policía española cree que ya ha huido de país y que puede estar oculto en Francia.

El New York Times resalta como en “los últimos años, los principales partidos españoles han estado unidos en su lucha contra ETA, pero la liberación de Troitiño ha provocado discusiones entre el Gobierno socialista y el principal partido de la oposición, el Partido Popular, que ha culpado al Gobierno por no intentar intervenir en los procedimientos legales y que el jueves demandó la apertura de una investigación de las ??contradicciones judiciales?? que pavimentaron la vía para la liberación de un asesino de ETA”.

“La gestión judicial del caso ha quedado empañada por las noticias de que el Supremo había rechazado en marzo otra liberación antes de tiempo, pero la decisión sólo se hizo pública dos semanas después, justo después de que el panel del Supremo aceptase soltar a Troitiño. Aun así, no se espera que la liberación de Troitiño vaya a reforzar a ETA, que no ha matado en territorio español en más de 18 meses y que ha visto minada su capacidad operativa por una serie de detenciones de cabecillas en España y otros países europeos. “.