“Creemos que la continua inacción de los gobiernos ante la crisis climática y ecológica justifica la protesta y acciones directas pacíficas y no violentas, aunque vayan más allá de los límites de la ley”. Esta afirmación es secundada por más de 1.100 científicos de todo el mundo que han firmado una declaración de apoyo a movimientos como Extinction Rebellion y similares, ante la gravedad de la emergencia climática. Entre los firmantes hay treinta de centros científicos españoles.

extinction rebellion madrid 7-10-2019

El manifiesto sostiene que: “la evidencia científica señala, más allá de cualquier duda razonable, que los cambios causados por el ser humano en la tierra, el mar y el aire amenazan gravemente la habitabilidad de nuestro planeta”. Ante esto los científicos defienden la necesidad de una acción inmediata y decisiva por parte de los gobierno en todo el mundo para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero a cero. E insisten en que se trata además de una necesidad especialmente urgente ante el poco tiempo que queda para poder revertir la situación.

Y tras destacar que la comunidad científica ya ha intentado atraer la atención sobre el problema por métodos convencionales, afirman que la inacción de los gobierno “justifica la protesta pacífica y no violenta aunque vaya más allá de los límites de las leyes actuales”. Y tras declarar su apoyo a aquellas personas que se están “levantando pacíficamente frente a gobierno de todo el mundo” -como por ejemplo las acciones del pasado 7 de octubre- urgen a más científicos a unirse a este llamamiento a proteger “el único hogar de la humanidad”, enfatizando la “respetabilidad social” de la que goza la comunidad investigadora.

Los científicos que han firmado la declaración provienen de todo el mundo y de materias tan diversas como salud, biología, fauna silvestre, economía, psicología, ingeniería o clima. Y según detalla la agencia Sinc, hay al menos 30 que pertenecen a centros de investigación españoles. Entre ellos están Francisco Javier Juste Ballesta, científico de la estación Biológica de Doñana, Carme Arnan Ros, técnica de investigación en el CRG y Raquel García Olivas, técnica en Unidad Advanced Light Microscopy (CRG).

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