Mathieu de Taillac analiza en radiocable.com los últimos acontecimientos en torno al desafío secesionista catalán y la fallida investidura de Artur Mas como presidente autonómico. El corresponsal de Le Figaro apunta que la CUP ha cumplido el veto que había anunciado, pero apunta: “tengo dudas de que sea definitivo y no haya aún margen para la negociación. En política, las cosas no son siempre como las vemos”. No se atreve a hacer un pronóstico sobre lo que puede pasar en el Parlamento catalán, pero cree que pueden verse propuestas que limiten aún más el poder de Artur Mas. También explica las dificultades que encuentra al contar a la audiencia internacional todos los aspectos de desafío independentista de Cataluña.

Mathieu de Taillac resalta que la CUP ha cumplido su anuncio de no votar la investidura de Artur Mas, pero afirma no tener claro que sea un veto “definitivo”. Explica: “Me pregunto si hay aún margen para la negociación y si no hay una parte de teatro en lo que hemos visto. Si no habrá cosas pactadas que no quieren desvelar y prefieran hacer esperar para demostrar la fuerza de la CUP o vender un posible pacto a sus bases. Son las dudas que tengo, porque en la política las cosas no siempre son como las vemos.”

Sobre la posibilidad de que ambas partes les interese ganar tiempo, afirma: “La CUP está diciendo que no se va a vender y que si lo hace será por un precio muy alto. Y el calendario electoral le permite presentarse como el partido clave para los independentistas. De ahí su dura negociación en la que a veces parece que hay casi un deseo de humillación o por lo menos una firmeza muy grande.” En el bando contrario, el corresponsal compara la actitud de Artur Mas y Junts pel si con la del operador de telefonía: “cuando le dices que quieres darte de baja y vuelve cada vez con una oferta para convencerte”.

Mathieu de Taillac ve en cualquier caso a la CUP entre dos peligros: el de apoyar a Artur Mas “una figura que es casi el demonio para alguien de izquierda radical” y el de hacer descarrillar el proceso independentista, pero no se atreve a pronosticar que camino cogerán: “Imagino que vamos a ver aún más propuestas que quitarán aún más poder a Artur Mas, pero me cuesta mucho imaginar que Junts pel si vaya contra Mas. Veo más probable que éste, si el proceso sigue bloqueado, tenga un gesto de sacrificarse por la causa.”

El periodista también detalla cómo está explicando el desafío catalán a una audiencia internacional: “Intentamos contar toda la historia. Y no siempre es fácil. A veces se solapan las noticias”. Y menciona específicamente el día en el que coincidió la intervención policial en la casa de la familia Pujol con el anuncio de la resolución para iniciar el proceso de independencia en el Parlamento catalán: “Había que dar prioridad a esta noticia, pero mencionamos también lo de los Pujol, porque no hay que perder de vista todas las facetas de la realidad. Y por ejemplo hay quien acusa a los independentistas de usar todo el proceso para tapar casos de corrupción o de política de austeridad. Y creo que en la prensa extranjera debemos tener cuidado para contar todos los aspectos de lo que está pasando.”