El artículo “Un rescate para España pondría en aprietos al euro” del New York Times ha tenido gran repercusión en nuestro país. En él el diario considera que una “crisis de la economía española como la de Irlanda podría forzar al límite la capacidad de los miembros más fuertes de la Unión para ayudar a los débiles y arrojaría dudas sobre el euro”. Pero llama la atención que la mayoría de las fuentes y opiniones citadas … son de economistas españoles.

Sede del New York Times

El artículo lo firma Raphael Minder, corresponsal del diario en España, y analiza varios aspectos problemáticos la situación económica de España. El primer experto que aparece citado es Pablo Vázquez, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada. ?l es quien asegura que “Europa puede asumir el hundimiento de Irlanda, incluso quizá el de Portugal, pero no el de España, así que la última línea de defensa de España es este conocimiento de que es demasiado grande para fracasar”.

Jordi Galí, director del Centro de Investigación de Economía Internacional, de la Universidad Pompeu Fabra, es quien explica la situación de la deuda española: “El problema de España es el de las expectativas autorrealizadas. Si los inversores esperan que España tenga problemas para refinanciar su deuda a corto o medio plazo, entonces España tendrá problemas. Esto se agrava debido al hecho de que la reticencia de los inversores a adquirir la deuda pública del país conduce a un aumento del tipo de interés al que tiene que pagar y por lo tanto también del déficit presupuestario y la cantidad de deuda que tiene que emitir”.

Antonio Fernández responsable de reestructuración e insolvencia en Garrigues también aparece como fuente al fínal del artículo comentando que la negativa de Zapatero a refinanciar la deuda del “poderoso” Ayuntamiento de Madrid es “una señal muy fuerte” de firmeza de cara a los mercados internacionales.

Además de estos tres expertos, aparecen opiniones de Edward Hugh, un economista independiente de Barcelona que apunta que los “bancos españoles ya tienen bastantes problemas, pero su exposición a Portugal – son los principales prestamistas de las entidades lusas- podría convertirse en la carta que derribara todo el castillo de naipes”.

Y finalmente Ralph Solveen, el responsable de cubrir España para el Commerzbank, es quien señala que “la vulnerabilidad de España aumentaría si el gobierno se aparta de sus objetivos de recorte del deficit o los bancos muestran nuevas señales de fragilidad.”