El semanario británico resalta en un artículo como “Madrid y Barcelona buscan el premio gordo en puestos de trabajo de un gigantesco complejo de juego”. Recogen la magnitud de las cifras del proyecto de Eurovegas y los principales temores que genera. Pero su conclusión es que aunque los casinos no tengan mucho prestigio: “España tendrá que hacer algunas apuestas para lograr mantener su creciente desempleo bajo control.”

Apuestas en partida de cartas
(Foto: Flickr/Hopemore)

The Economist asegura “puede que sea la mayor apuesta a la contra en toda la eurozon. Se espera que Sheldon Adelson, el magnate de los casinos, elija en breve entre Madrid y Barcelona para un complejo de apuestas valorado en 16 mil millonesde euros. La agitación de la zona euro no le perturba: `Nos llevará cuatro o cinco años´, dijo a la revista Forbes. `Para entonces todo estará resuelto.´… Eligió España a causa del tiempo y porque su tasa de desempleo, actualmente en un 23% , “nos asegura el apoyo del gobierno”.

El artículo explica que “los líderes nacionales y locales están interesados en el proyecto, pero la oposición se muestra escéptica por las peticiones de Las Vegas Sands para crear empleo, y les preocupa que el casino se convierta en un “paraíso fiscal y legal” para la evasión de impuestos y exenciones de las leyes laborales -una acusación que las autoridades regionales niegan-.”

El semanario considera que “las autoridades deberían resistir la tentación de derrochar el dinero de los contribuyentes para obtener el contrato. Tendrán que disipar los temores públicos de fomento de la adicción al juego, la infiltración del crimen organizado y el impacto ambiental de tan gigantesco proyecto de construcción.” Pero sostiene: “un complejo de casinos puede no tener el prestigio de, por ejemplo, un centro de tecnología, pero España tendrá que hacer algunas apuestas para lograr mantener su creciente desempleo bajo control.”

[Leer el artículo completo en The Economist]