El prestigioso semanario británico defiende la urgencia de que el BCE “arregle la máquina del dinero” en Europa para permitir que las pequeñas empresas, especialmente las italianas y españolas, accedan a financiación. Asegura que ésta puede ser la “última vuelta de tuerca” de la saga del euro y conducir a una “recesión evitable”.

El Banco Central Europeo
(Foto: Flickr/eisenrah)

The Economist explica: “La mitad de los puestos de trabajo de Estados Unidos corresponden a pequeñas y medianas empresas. En Europa estas entidades desempeñan un papel aún más importante. Las PYMES francesas emplean al 60% de los trabajadores. En España esta cifra se eleva al 67% y en Italia al 80. Debido a que las pequeñas empresas no emiten bonos ni colocan capital en los mercados públicos, dependen de los bancos para su financiación. Y dado que las pequeñas empresas revisten tal importancia, una de las medidas de salud económica de la eurozona es con qué claridad los tipos de interés fijados por el BCE se traducen en los tipos que pagan las empresas.”

El texto dice: “El sistema funcionó unos años, pero se ha malogrado. La estable distancia entre los tipos del BCE y los costes de financiación de las empresas se ha visto sustituida por una inestable diferencia que varía entre países. En el caso de Italia y España la diferencia prácticamente se ha triplicado, en parte porque sus bancos tienen que pagar más para financiarse. Cuando cunde el miedo, como recientemente a causa del caos en Chipre, los costes de financiación de los bancos se disparan y esto se traslada a las empresas. Así, las PYMES italianas y españolas deben pagar casi el 6% para financiarse y el crédito está más restringido que en 2005 a pesar de que los tipos del BCE sean mucho más bajos.”

Asegura: “El BCE ya ha tardado demasiado tiempo en actuar para suavizar los costos de endeudamiento de la pequeña empresa. Ahora se necesita es un nuevo apoyo destinado a los préstamos de las empresas. Cualquier programa nuevo debe pasar tres pruebas. Debe tener una orientación clara, debe apuntar directamente a los altos y volátiles costos de financiación a los que se enfrentan los bancos de la eurozona. Debería estar condicionado, vinculado a los préstamos dirigidos a las PYMES. Y debería ser grande ??lo suficiente como para hacer que las máquinas del dinero en Italia y España funcionen adecuadamente otra vez… La alternativa, una depresión evitable en Italia y España, es bastante peor.”

[Leer el artículo completo en The Economist]

The Economist es un semanario británico que se publica desde 1843 y considerado un referente en el  análisis de las relaciones internacionales y la economía. Su opinión influye en la imagen exterior de los países, en los inversores internacionales y marca la agenda de otros medios de comunicación. Pertenece  en un 50% al grupo Pearson -que también edita el Financial Times- mientras que el resto está en manos de accionistas independientes -incluyendo a miembros del staff- y la familia Rothschild. Su linea editorial es neoliberal tanto a nivel económico -a favor del libre mercado, la globalización y la libre inmigración- como en temas sociales -han apoyado el matrimonio gay, la legalización de las drogas o el control de armas-. Y politicamente han respaldado tanto a candidatos conservadores como de izquierdas. Sus artículos no van firmados. Su circulación en 2012 ha sido de 1.574.803 ejemplares.   

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