El semanario británico analiza en un artículo el sistema de seguridad social español y considera que “los costes están fuera de control” y es necesario un recorte urgente. The Economist cree que “sólo unas pocas voces valientes admiten que la elección es entre la recaudación de fondos o la reducción de servicios gratuitos”.


(Foto: Flickr/Passiveincomedream)

El texto empieza explicando los problemas de algunas farmacias de Castilla la Mancha y cree que éstas son “víctimas de dos problemas que van unidos ??el déficit presupuestario español y los costes cada vez más altos de la Seguridad Social. El gasto de la Seguridad Social supone el 30-40% de los presupuestos de las Comunidades Autónomas. Los longevos españoles tienen razón de estar orgullosos de que pueden recibir tratamiento médico gratis desde que nacen hasta que se mueren. Pero la subida de las facturas por los medicamentos, una población cada vez más vieja, controles del coste insuficientes y una recaudación de impuestos más reducida están poniendo el sistema de Salud al borde de la navaja.”

The Economista reflexiona: “¿Qué se puede hacer? El año pasado el Gobierno central redujo el sueldo de los funcionarios en un 5%. Si se tuviera un enfoque más agresivo a la hora de recortar el coste de los medicamentos recetados, tras una década de rápidas subidas, se recortaría un 15% de gastos en dos años. Pero esto no sería suficiente” asegura el semanario.

Explican que “hay pocos incentivos para ahorrar dinero. Los españoles son ávidos consumidores de salud gratuita. En promedio, visitan a su médico casi ocho veces al año, más que cualquier otro país de la UE-15 (es decir, los 15 miembros antes de la ampliación de 2004), salvo Alemania. Los médicos recetan medicamentos sin preocuparse del coste: la factura de medicamentos per cápita era, hasta hace poco, un 40% mayor que en Gran Bretaña. El estado cubre la mayor parte de ese gasto, ya que los pensionistas, los mayores consumidores de pastillas, no pagan nada”.

“Los políticos dicen que los problemas se pueden solucionar mediante la mejora de la eficiencia. Incluso el PP ha descartado pedir a los pacientes que contribuyan al costo de las visitas al médico. Sólo unas pocas voces valientes admiten que la elección es entre la recaudación de fondos o una reducción de los servicios gratuitos. El Sr. Núñez Feijóo, por ejemplo, sugiere preguntar por qué el Estado paga por los medicamentos de las pensiones más elevadas” sentencia el semanario.