BLOG

Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

Ayer se presentó en Madrid el libro de Nacho corredor, “439 días. De cómo Zapatero buscó la paz”. Se trata de un texto académico, que gracias al talento de Nacho ha derivado en libro. En la presentación participaron el autor, Nacho, Carles Campuzano (Diputado de Convergencia) Eduardo Madina (Psoe) y yo mismo.

 

El libro es un resumen documentado, concreto, sin viajes ni rodeos, sobre el proceso de paz, contextualizado ligeramente con el sentimiento nacionalista. No voy a resumir aquí el contenido, pero me gustaría destacar la conclusión a la que llega Nacho: “el diálogo va a ser necesario”, en algún momento; en el que sea. Así es y así ha sido siempre en los procesos de paz.

Eduardo Madina, que defendió el nacionalismo cívico -representado en cataluña por personas como Campuzano- frente al nacionalismo excluyente, también hizo una interesante descripción sobre el nacimiento de este último. Para Madina, el nacionalismo excluyente es producto del miedo. ?l, como el autor, defendía la tesis de que el nacimiento del nacionalismo vasco, se produce con la industrialización del Pais Vasco a finales del XIX, momento en el que esa -hasta entonces- sociedad rural, comienza a verse amenazada por la inmigración que llega desde otros puntos de España. Ese sentimiento es aprovechado posteriormente por sectores muy radicales para justificar su terrorismo.

Más allá de que se coincida completamente o nó, lo cierto es que el mundo ha cambiado muchísimo: la concepción del Estado-Nación, el nacionalismo… Es algo que traté de trasladar a Campuzano -que estuvo brillante- durante la presentación: Nacho Corredor pertenece a una generación que explota todos los recursos tecnológicos de los que dispone. El libro mismo es un ejemplo de eso. En su generación, en su mundo -el nuestro- viajar a Nueva York se traduce en siete horas y hacer una transacción económica que da la vuelta al mundo conlleva…unos segundos. La generación de Nacho -tiene 18 años- interconecta conceptos cotidianamente gracias a los links, vive el sionismo digital y percibe la realidad globalizada. Su mundo permite trabajar sin condiciones en Francia, Reino Unido, Alemania o Bruselas, habíendo nacido en Vilanova i la Geltrú.

Por todo eso, entre otras cosas atribuibles a su talento, tiene esa capacidad de síntesis.
En definitiva: ¿es posible que este nuevo mundo comparta la perspectiva nacionalista tal y como la conocemos?