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Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

Barack Obama, el presidente de Estados Unidos, ha ganado el Premio Nobel de la Paz 2009 “por estimular el desarme nuclear, por sus extraordinarios esfuerzos por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”, ha dicho el Instituto Nobel de Noruega.

Ha sido toda una sorpresa. Habrá quien diga que quizá es pronto: ¿El galardón premia una conducta o una promesa?.

“La visión de un mundo sin armas nucleares ha estimulado el desarme y las negociaciones para el control de armamento. Gracias a la iniciativa de Obama, Estados Unidos está desempeñando un papel más constructivo para hacer frente a los retos del cambio climático que afronta el mundo” -dicen desde la Institución.

En efecto es, como ha dicho Javier Valenzuela, la recompensa a “una nueva visión del mundo”, pero también es algo más. Con esta decisión, el Instituto Nobel da un impulso a esa conducta, reconoce la importancia histórica del personaje, y avergüenza a todos aquellos que defienden la unilateralidad y la imposición militar como forma de resolver los conflictos.

Motivos tiene para ganar el Nobel. Tal y como describe EL PAIS, nada más llegar Obama firmó una orden que invalidaba todas las instrucciones impartidas por Bush en relación con el uso de la tortura, las escuchas ilegales y otras medidas de dudosa legalidad puestas en marcha durante la guerra contra el terrorismo. No han sido los únicos pasos. En su histórica visita a Egipto, el presidente estadounidense estrechó lazos con el Islam. Poco después anunció que EE UU abandonaba el proyecto de escudo antimisiles ,pidió a los líderes mundiales trabajar por intereses comunes, ha intentado reabrir el diálogo en Oriente Próximo, ha conseguido compromisos en la lucha contra el cambio climático .

Pero incluso aunque los pasos de Obama hubieran sido más pequeños, el mensaje que se envía al mundo con esta decisión es importantísimo. Es una manera sin precedentes de decirle a Obama que no está solo, que puede seguir adelante.

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