BLOG

Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

El PSOE ha enviado un documento a los periodistas explicando algunos detalles sobre la Reforma Constitucional.

El documento consta de 6 páginas y tiene algunas claves interesantes. Por ejemplo:

“Este límite sólo podrá superarse en casos excepcionales: catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia que perjudiquen gravemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado.”

Lo de perjudicar gravemente “la sostenibilidad social del Estado” es una fórmula retórica bastante que recuerda al tercer supuesto de la ley del aborto. Así que, de ser incluida en la reforma constitucional, podría ser una garantía de flexibilidad.

El documento explica, además, las causas por las que el gobierno del PSOE ha decido hacer esta reforma express:

· “Italia y España han pasado momentos de grave riesgo al aumentar fuertemente la llamada ??prima de riesgo? (los intereses que se les exige pagar para recibir financiación exterior). Ello ha obligado al Banco Central Europeo a actuar para mantener la situación de Italia y España en los mercados en niveles tolerables.

· Otros países importantes como Francia ??cuyo crecimiento se ha frenado en seco y ahora es del 0%- han empezado también a sufrir presiones de los mercados y a entrar en una situación de inestabilidad.

Estamos, pues, en un momento excepcional. No sólo está en juego la salida de la crisis, sino el futuro del euro como moneda común de los europeos. El otoño de 2011 será decisivo. Lo que ocurra en las próximas semanas y en los próximos meses marcará la posibilidad de un avance o de un retroceso grave en la recuperación económica: un retroceso de décadas.”

El documento también argumenta razones por las que se oponen a que los ciudadanos se pronuncien mediante un referendum. Dicen:

“Ahora no es posible ni realista plantear un referéndum.

La Constitución no lo exige para este caso, pero ese no es el principal argumento. En otras circunstancias, es probable que nosotros mismos hubiéramos pensado en convocarlo.

Pero ahora sería totalmente contraproducente.

Porque nos haría perder un tiempo precioso. Por mucho que corriéramos, el referéndum retrasaría la reforma y nos llevaría a plazos muy peligrosos. Y podría crear más incertidumbre, que es lo contrario de lo que necesitamos.