En su ranking “30 under 30″, la revista estadounidense selecciona cada año a 30 menores de 30 años que han destacado por sus innovaciones o influencia en diez diferentes sectores como la tecnología, la política, la comunicación, la ciencia o el arte. En su edición europea para 2017 ha elegido a siete personalidades o proyectos made in Spain. España mantiene así su presencia en la lista, ya que hace un año, se colaron once españoles: nueve en la selección europea y dos en la de EEUU.

Entre las siete historias españolas que ha seleccionado Forbes está la de Arantxa Unda, que encabeza la lista de Ciencia y Salud por su trabajo en Sigesa, una empresa de gestión de datos de pacientes y sistemas sanitarios que ayuda a mejorar la calidad de los servicios o identificar anomalías. También aparece Edpuzzle, la iniciativa creada por cuatro jóvenes de Barcelona, Santi Herrero, Quim Sabrià, Xavier Vergés y Jordi González, que funciona como una especie de Youtube para profesores y que ya usan 9 millones de estudiantes y docentes en 150 países.

Asimismo se menciona atres jóvenes estudiantes, Pablo Vidarte, Alexandre Díaz y Javier Rodríguez y su proyecto Bioo que permite cargar dispositivos electrónicas con energía generada gracias a la fotosíntesis. Y también relacionado con la energía es otra de las iniciativas destacada, Sharge. Se trata de Una app y un dispositivo que permite que cualquier usuario pueda compartir la energía de su coche eléctrico un poco como un Airbnb.

Otra app seleccionada por Forbes es Glovo, la iniciativa de Oscar Pierre y Sacha Michaud que permite pedir cualquier cosa por internet y recibirla en un plazo de una hora. La aceleradora de startups, Bridge for Billions (B4B) que dirige Pablo Sánchez Santauefemia también se ha hecho un hueco entre los emprendedores sociales, por haber “democratizado” este servicio al trabajar deslocalizada lo que permite dar cobertura a empresas en lugares remotos, y aceptar “a cualquiera”. Y finalmente, ha sido incluido el proyecto Light Energy, de un equipo de la Universidad de Valladolid que ha desarrollado una batería a base de hidrógeno que permite multiplicar por dos la autonomía de los drones.