En la sala de simulación de ambientes planetarios del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC), cerca de Torrejón de Ardoz está la cámara de vacío más completa y versátil que existe para imitar las condiciones que se dan en Marte. La han desarrollado tres científicos españoles para poder probar de antemano los equipos e instrumentos de las misiones espaciales en condiciones extremas. (Foto: Flickr/Pacogilgon)

La cámara, que se llama MARTE, ha costado 150.000 euros. Comenzó a construirse, en colaboración con el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid,  hace cinco años para validar los sensores ambientales del rover de la NASA Curiosity. Pero ahora quieren ponerla a disposición de cualquier científico que necesite simular las condiciones marcianas.

Y es capaz de simular las condiciones extremas del Planeta Rojo: su presión (de unos siete mbares) entre cien y mil veces más baja que la de la Tierra (un bar) o temperaturas que va desde los -140º C a los 200ºC porque en Marte hay una gran variación. Además puede recrear la radiación ultravioleta y la composición del gas, los cuatro factores que determinan la atmósfera de un planeta. Pero la máquina española es incluso capaz de simular el polvo marciano.

Está previsto que MARTE se utilice en los próximos años para probar la tecnología de una nueva estación meteorológica asociada a la misión Insight de la NASA, o los dispositivos SOLID o MEDA, propuestos para viajar a Marte hacia 2020.