España ha asumido la presidencia del Consejo Ministerial de la Agencia Espacial Europea (ESA) hasta la próxima asamblea, que tendrá lugar en 2019. La decisión fue tomada en diciembre y se aprobó por unanimidad. Esto coloca a España en un puesto de gran visibilidad e influencia, ya que supone presidir todas las reuniones preparatorias las que se diseñará la estrategia común espacial. Coincide además con el anuncio de que el gobierno va a aumentar la contribución española a la ESA en 600 millones de euros.

(Foto: Flickr/Europeanspaceagency)

La ESA es una organización intergubernamental creada en 1975 con la misión de coordinar el desarrollo de la capacidad espacial europea. Está compuesta por 22 Estados miembros: Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Hungría, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia y Suiza. Desarrolla y lanza satélites para la observación de la Tierra, la navegación, telecomunicaciones y astronomía, envía sondas a los confines del Sistema Solar, colabora en la exploración tripulada del espacio y hace lo necesarias para mantener a Europa en la vanguardia de las actividades espaciales.

Cuenta con un director general, puesto que en la actualidad ocupa el alemán Johann-Dietrich Woerner, pero al ser una agencia intergubernamental, celebra cada dos o tres años, un Consejo Ministerial, al que acuden los cargos políticos con responsabilidad en este área, en el caso de España el Ministerio de Economía e Industria. En estas reuniones se aprueban los proyectos y presupuestos que se van a realizar y se diseñan las perspectivas a más largo plazo.

El último Consejo Ministerial de la ESA tuvo lugar en diciembre en Lucerna (Suiza) y allí se eligió a España como siguiente presidente, encargado de organizar el próximo Consejo en 2019. Esto dará una elevada visibilidad al mercado tecnológico-espacial español, que además participa y se beneficia de muchos de los proyectos ya en marcha o que acaban de recibir el visto bueno. De hecho el sector se ha mostrado satisfecho con los resultados del último Consejo de la ESA.

En este contexto, el gobierno anunció que aumenta su contribución a la ESA hasta los 1.512.3 millones de euros para el periodo 2017-2024. Esto supone 600 millones más de lo aprobado inicialmente y consolida a España como el 5º contribuyente neto de la agencia. De esa cantidad, 459 millones servirán para financiar los distintos programas de lanzadores, exploración, vuelos tripulados y microgravedad, navegación, telecomunicaciones, observación de la tierra, tecnología y seguridad y el resto, unos 141 millones, irá destinado a las contribuciones obligatorias a la ESA. Para alcanzar este aumento, España se ha comprometido a ir aportando 50 millones adicionales cada año. pasando de los 150 millones que destina en la actualidad a 200 millones.

(Foto: Flickr/Europeanspaceagency)