El llamado turismo halal, musulmanes que viajan a sitios con servicios y productos adaptados a los preceptos de su religión, son un mercado en el que España va ganado puntos… pero sigue aún lejos de ser un mercado líder. Según el informe ‘Global Muslim Travel Index’, en 2014 108 millones de musulmanes viajaron por el mundo y 2,6 millones, un 8% del total, visitaron España.

(Foto: Sahra Hazbel / Instituto Halal)

Estos datos, nos colocan como el noveno destino mundial elegido por los turistas halal (excluyendo a los países de la Organización de Cooperación Islámica) en un ranking que encabeza Singapur, por delante de Tailandia y Reino Unido. A nivel europeo, España se coloca como el cuarto país visitado, superado, además de por los británicos por Francia y Bélgica. Pero es una mejora con respecto a 2013, cuando España figuraba en sexta posición en el ranking europeo.

El mercado halal está en fuerte crecimiento en todo el mundo con un significativo impacto económico. En 2014, los viajeros musulmanes se gastaron 133.000 millones de euros, lo que supone un 10% del gasto total. Pero en 2020, las previsiones son que crezca un 38% y alcance los 184.000 millones, copando el 11% del gasto mundial.

Desde hace un año, el sector turístico está intentando posicionarse en este nicho y adaptarse a sus necesidades. De hecho Cordoba organiza del 24 al 26 de marzo, un conngreso sobre el concepto global halal. Pero aún pocos establecimientos cuentan con el certificado halal, que asegura que se cumple con los preceptos que marca el Coran: habitaciones o salas de rezo orientadas a La Meca, menús sin carne de cerdo, etc.

Es un campo en el que España tiene un enorme potencial de crecimiento, por su historia y patrimonio arquitectónico y cultural de origen musulman, y también por cercanía. Argelia y Marruecos, vecinos de España, fueron el primer y tercer país del ranking de emisores de viajeros en 2014, con 220.000 y 199.305 visitantes respectivamente.