La población española se ha reducido en 2013 por segundo año consecutivo, hasta los 46,7 millones de habitantes. Aunque 141.361 españoles decidieron volver, hubo 545.980 extranjeros residentes en España que dejaron el país el año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Por nacionalidades, los extranjeros que más abandonaron España fueron los ingleses, seguidos por rumanos y ecuatorianos. (Foto: Flickr/Druidabruxux)

Hasta 2012, la población española había aumentado todos los años desde que se tienen datos (1998). Esto se debía sobre todo a la llegada de extranjeros en los años de bonanza económica. Así si en 2009 el número de extranjeros inscritos en España era de 923.879, en 2010 llegó a 5.747.734. Pero a partir de ese año, empezó el éxodo, hasta que 2013 ha registrado la mayor caída del número de foráneos: 545.980. Cuatro veces más que en 2012 cuando se fueron 135.000 extranjeros.

Según el padrón del INE, el 1 de enero de 2014 la población inscrita  disminuyó en 404.619 personas (9,8%) en 2013. Del total de 46,7 millones de habitantes, 41.724.906 tienen nacionalidad española y 5.000.258 extranjera (10,7%). En 2013 únicamente se ha registrado un aumento de población foránea entre la comunidad china, el resto de colectivos se redujo.

Y quienes se fueron de España en mayor número figuran los británicos. 87.880 abandonaron el país una reducción del 22% con respecto al año anterior. Pese a ello  este colectivo sigue siendo con 297.299 el tercer mayor en España tras los rumanos (795.513) y marroquíes (771.427). También ha habido grandes descensos entre los ciudadanos de Rumanía que residen en España, 74.745 se fueron en 2013, de ecuatorianos, 45.309 menos y de alemanes, 42.983. De hecho, aunque pueda sorprender, ha sido mayor el éxodo de extranjeros entre los ciudadanos pertenecientes a la UE, 313.446 que entre los de fuera de la UE, 232.534.