Inspirados y siguiendo una iniciativa llamada Zero Waste Life (vida con cero desperdicios), varias familias e individuos están viviendo su existencia sin generar casi ningún tipo de basura.  Los Johnson, una pareja con dos hijos, vivían en una gran casa de más de 1.000 metros cuadrados y sacaban cada semana un gigantesco cubo de basura. Tras pasarse a la filosofía Zero Waste han reducido el espacio de su casa y generan en 4 meses un puñado de basura que se puede coger con dos manos.

Aseguran que no sólo no les ha costado más caro, sino que incluso se gastan menos, entre un 10% y un 15%. Entre los gestos cotidianos que han cambiado está comprar el champú y acondicionador a granel llevando sus propios botes, hacer sus propios productos de limpieza con vinagre y jabón o su propia pasta de dientes, y usar solo bayetas de microfibra. Además compran  la leche en envases rellenables, guardan la verdura en bolsas de tela y a la hora de hacer la compra se lleva botes de cristal donde meter los alimentos. Y todos los restos orgánicos que generan los meten en un cubo para hacer compost y abono. Tienen un canal de vídeos en Youtube donde revelan más trucos. En éste, Bea Johnson explica concretamente cómo han organizado la cocina.

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Pero los Johnson no son los únicos. El blog Seguimos Informando recoge el caso de Lauren Singer, una joven de Nueva York que también se ha pasado a esta filosofía.  Y además existen grupos organizados como la Zero Waste Alliance, que tiene también secciones en Europa, además de blogs y muchos otros videos de Youtube que enseñan cómo lograr reducir la cantidad de basura que se genera.

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