Acaba de empezar oficialmente en el Congreso la XII Legislatura en España. Periodistas, politólogos y ciudadanos analizan en la red lo que puede suponer una legislatura en la que por primera vez el gobierno es claramente minoritario y el Congreso muestra una fragmentación que obligará a llegar a acuerdos y pactos transversales entre los partidos para aprobar cualquier cosa. Algunos señalan que pese a todo, casos como el de la presidencia de una comisión para el ex ministro Fernández Díaz, evidencian que el Congreso condiciona al Gobierno, pero no le bloquea. Pero también se advierte de que la legislatura puede ser de “alto riesgo” y difícil. Para los partidos, especialmente el PSOE, pero sobre todo porque podría afectar al consenso que se ha mantenido desde la Transición, empezando por el cuestionamiento de la monarquía parlamentaria, que se ha planteado ya desde la misma sesión de apertura.