El hundimiento del pesquero ruso Oleg Naydenov con 1.400 toneladas de combustible frente a las costas canarias de Maspalomas ha reavivado los temores de que se repita otro Prestige. En la red, periodistas, ecologistas y ciudadanos analizan las semejanzas y diferencias entre ambos casos. Se subraya que el barco ruso tenía mucho menos fueloil que el buque que se hundió en Galicia: 14.000 teneladas frente a 77.000. Pero se señala que al igual que el Prestige en 2002, el Oleg Naydenov estaba en la lista de buques peligrosos y que las autoridades han optado por alejarlo a alta mar en vez de dejarlo en puerto. Y se desprende una idea: España no aprendió del caso Prestige y persisten las deficiencias.

“Como es posible que barcos asi naveguen en nuestros oceanos? Quien lo permite?”