En EEUU se vive ahora mismo una pequeña psicosis por la calidad del agua. Un estudio ha revelado que en la que consumen más de 40 millones de norteamericanos en su propio país han encontrado restos de medicamentos. Pero además Associated Press acaba de denunciar que varios militares destinados en Irak enfermaron a causa de un agua contaminada proporcionada por el contratista de servicios KBR, filial de la famosa petrolera Halliburton que dirigió Dick Cheney.

Un analisis de agua

Kellogg, Brown & Root, KBR, es la mayor adjudicataria de contratos del ejército estadounidense en Irak. Dan soporte y apoyo logístico a las tropas de la coalición, incluyendo alimentación. Ya han protagonizado varias polémicas por no cumplir los estándares de calidad, pero ahora se les acusa de haber expuesto a los soldados a un agua no controlada y potencialmente insalubre” por no haber hecho el mantenimiento y exámenes mínimos.

Los hecho se remontan a los años 2004 a 2006 y no se trataba del agua potable, sino de la que usan los militares para su higiene personal y lavar la ropa. Al parecer varios soldados experimentaron abscesos cutáneos, celulitis, infecciones dermatológicas, diarrea y otras dolencias después de usar un agua incolora, pero de mal olor en cinco sitios militares estadounidenses en Irak.

Por otro lado, 40 millones de estadounidenses se acaban de enterar que en su agua potable han encontrado una variada gama de medicamentos, incluyendo antibióticos, anticonvulsivos, antidepresivos y hormonas sexuales. Las concentraciones de estos fármacos son mínimas, pero los científicos están preocupados porque no se conocen sobre las consecuencias de ese ecgia largo plazo para la salud humana.