Con dos meses de antelación sobre las previsiones, el primer gran proyecto de energía eólica offshore o marina de Iberdrola se ha inaugurado en el Mar de Irlanda. El West of Duddon Sands (WoDS) es la primera instalación offshore puesta en marcha por una empresa española y con sus 389 megavatios de potencia podrá suministrar electricidad a unos 280.000 hogares. Este proyecto marca el desembarco de la electrica española en el prometedor sector de la eólica marina, donde aspirar a ser también líder, como es en la terrestre, y construir el mayor parque del mundo.

Aunque España no presenta las mejores condiciones para este tipo de energía renovable, la eólica offshore es un sector con gran potencial y por el que Iberdrola está decidida a apostar. El parque WoDS ha sido desarrollado por su filial británica, Scottish Power y en colaboración con la firma Dong Energy y su puesta en funcionamiento ha sido noticia en medios extranjeros como Bloomberg Business Week o Tle Olive Press.

La eólica marina es sensiblemente más cara que la terrestre y conlleva inversiones de dos a tres veces mayores. El parque en el Mar de Irlanda ha costado 2.000 millones de euros, aunque los expertos aseguran que una vez en marcha estas instalaciones pueden ser el doble de productivas y permiten experimentar con turbinas más grandes. Además ofrece desafío y retos de ingeniería.

El WoDS cubre un área de unos 67 km2 y dispone de 108 turbinas que se instalaron utilizando dos buques de última generación (Pacific Orca y Sea Installer), fabricados expresamente para ocuparse de este tipo de instalaciones offshore, cuya enorme estabilidad ha permitido realizar la construcción del parque eólico durante un duro invierno, caracterizado por grandes tormentas y fuertes vientos.

Iberdrola aspira a ser también la empresa líder en este campo, como ya lo es en la eólica terrestre a nivel europeo con los 14.3 gigavatios que opera y que en el mundo sólo supera la china Guodian Corp. Así la eléctrica española, tras  inaugurar el West of Duddon Sands, tiene otro proyecto en Alemania  el parque eólico Wikinger de 350 megavatios en el Mar Báltico y el de East Anglia, en aguas británicas, que podría ser el mayor parque offshore del mundo con 1.200 megavatios de potencia y capaz para abastecer de energía a los hogares de una ciudad como Madrid.