El diario israelí critica en un artículo de opinión de Alan Baker la posibilidad de que España abra un consulado en Gaza. Piden al gobierno israelí que en la visita del ministro de exteriores español le hagan ver que semejante decisión sería una “absoluta falta de sabiduría política” y “jurídicamente cuestionable”.

ACTUALIZACI?N: En su visita a Israel, Jose Manuel García Margallo ha anunciado que España ha “congelado” su intención de abrir una oficina consular honoraria en Gaza.

Artículo de Jerusalem Post

Jerusalem Post asegura: “Uno de los temas centrales que presumiblemente acompañará la próxima visita a Israel del ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, será la curiosa, sin precedentes y más irregular decisión del ministro, con fecha del 14 de marzo de 2013 y publicada en el BOE, de abrir un consulado español en Gaza, acreditado ante el gobierno de Hamas.”

El texto sostiene: “Cualquiera que sea la figura ministerial de alto nivel que lo reciba, ya sea el Ministro de Relaciones Internacionales Yuval Steinitz o el vicecanciller Zeev Elkin, sería altamente conveniente señalar la absoluta falta de sabiduría política en la decisión de abrir un consulado en Gaza, así como el carácter jurídicamente cuestionable de tal decisión.”

Y señala: “La apertura de un consulado en Gaza es incompatible con las disposiciones del Acuerdo Provisional Israelí-Palestino de 1995 para Cisjordania y la Franja de Gaza (comúnmente conocido como “Oslo II”) en virtud del cual los palestinos se han comprometido a no ejercer los poderes y responsabilidades en el ámbito de las relaciones exteriores, y específicamente no permitir el establecimiento de misiones diplomáticas o consulares en Cisjordania o Gaza. Abriendo  un consulado en Gaza, España estaría contribuyendo a una violación flagrante del Acuerdo Interino.” También critican que sería una legitimación de Hamas y “su violenta ideología”.

[Leer el artículo completo en The Jerusalem Post]

El Jerusalem Post es un diario israelí en inglés fundado 1932 incialmente como el Palestine Post. Su tirada es de 15.000 ejemplares (aunque en fines de semana y a nivel internacional alcanza los 40.000) y está bastante por detrás de los diarios en hebreo. Su linea editorial solía ser de izquierdas, pero en 2004 cambio de dueño -ahora es propiedad de Mirkaei Tikshoret- y pasó a adoptar una posición más de centro.