El diario franc√©s analiza en un editorial el movimiento del 15M. Recogen como quienes han salido a la calle son personas de condiciones y motivaciones muy diversas con un sentimiento en comun: “el de no ser escuchados por los responsables pol√≠ticos, de ser tenidos al margen por el sistema”. Le Monde ve una¬† lecci√≥n de la Primavera √Ārabe en Europa: “si el pueblo consigue cambiar el rumbo de las cosas en una dictadura, le debe ser posible hacerlo en una democracia‚?Ě.

Le Monde destaca que “desde hace una semana, un movimiento de movilizaci√≥n nacido en Internet y relevado por los medios de comunicaci√≥n tradicionales, ha hecho converger en las calles de Espa√Īa a miles de personas de condiciones y motivaciones heter√≥clitas. J√≥venes licenciados sin empleo tratan con asalariados en precario; familias muy endeudadas por sus hipotecas se cruzan con funcionarios; quincuagenarios y jubilados se re√ļnen con sus parientes j√≥venes.

“La mayor√≠a m√°s bien tiene el coraz√≥n en la izquierda, pero tambi√©n encontramos electores m√°s conservadores. Un mismo sentimiento los re√ļne: el de no ser escuchados por los responsables pol√≠ticos, de ser tenidos al margen de un sistema que se ha vuelto sordo y ciego a las preocupaciones de los ciudadanos ‚??de la calle‚??”.

Seg√ļn el diario “las cr√≠ticas que, en otras partes de Europa, encuentran una salida pol√≠tica en movimientos de extrema derecha populistas, en Madrid, Barcelona o Sevilla dan a luz propuestas con aspecto de memorias de estudiantes de ciencias pol√≠ticas: reforma de la ley electoral, del Senado, cr√≠tica del bipartidismo. Corregir, gracias a Internet, el sistema sin pasar por los pol√≠ticos y sus organizaciones, aunque sean antisistema y protestadores; √©sta es la apuesta de este movimiento en un pa√≠s poco acostumbrado a las movilizaciones de la calle”.

“Es, tal vez, la lecci√≥n de la Primavera √Ārabe en Europa: si el pueblo consigue cambiar el rumbo de las cosas en una dictadura, le debe ser posible hacerlo en una democracia”, concluye Le Monde.