Seis destacadas organizaciones de derechos humanos han difundido nombres y datos de 39 personas que sospechan que han estado recluidas en secreto bajo custodia estadounidense y cuyo paradero actual sigue sin conocerse. También se menciona a familiares de los detenidos, incluso, en el caso de Khalid Sheikh Mohammed, a su hijo de siete años, que estuvo en alguna prisión secreta. Además, acaba de conocerse que los investigadores del Consejo de Europa han encontrado pruebas que confirman la existencia y el funcionamiento de las prisiones secretas de la CIA en Polonia y Rumania.

En la lista de desaparecidos figuran ciudadanos de países como Egipto, España, Kenia, Libia, Marruecos o Pakistán. Y segun el informe “Sin rastro oficial: Responsabilidad de Estados Unidos en las desapariciones forzadas de la ??guerra contra el terror” han podido ser detenidos en Iraq, Irán, Pakistán, Somalia o Sudán, entre otros países, y trasladados a centros secretos de detención estadounidenses.

Amnistía Internacional, Cageprisoners, Centro de Derechos Constitucionales, Centro de Derechos Humanos y Justicia Global de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, Human Rights Watch y Reprieve han elaborado conjuntamente la lista gracias a la informacion gubernamental, de medios de comunicación y entrevistas con ex detenidos y otros testigos. Una portavoz de AI explicó en la Cadena Ser lo que esperan conseguir con este informe. [escuchar]

Entre los caso que documentan se encuentra la detencion en septiembre de 2002, de dos hijos pequeños de Khalid Sheikh Mohammed, de siete y nueve años. Según testigos presenciales, los dos permanecieron recluidos en un centro de detención para adultos durante al menos cuatro meses mientras agentes estadounidenses los interrogaban sobre el paradero de su padre.

El informe destaca aspectos del programa de detenciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) “que el Gobierno estadounidense ha tratado activamente de ocultar, como los lugares donde podrían haber permanecido recluidos algunos detenidos, los malos tratos que sufrieron y los países a los que posiblemente hayan sido trasladados”.

 

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