ascension mendieta

La nieta de Ascensión Mendieta comunicó hoy a través de las redes sociales la noticia de su fallecimiento. Tenía 93 años y se había convertido en todo un símbolo internacional de la lucha por recuperar la memoria de los asesinados por el franquismo.

Ascensión Mendieta acudió a Argentina para buscar justicia en la España desmemoriada. La de su padre fue la primera exhumación de una víctima de la guerra civil en España producida por orden de un juez: “Nosotros no hemos pedido nada a nadie”, -reivindicó Mendieta en La Cafetera hace dos años, durante la exhumación.


Timoteo Mendieta había sido asesinado con 41 años, y con siete hijos. Su cuerpo terminó arrojado en una fosa común de Guadalajara. Así lo intuyó la jueza María Romilda Servini que ordenó la búsqueda y exhumación de los restos desde la lejana Argentina, sentando un precedente internacional para España.

Desde la Asociación para la recuperación de la memoria histórica han recibido la noticia “con mucha tristeza”, y han recordado que “ningún Gobierno la ayudó a encontrar los restos de su padre” . “Hay mujeres más grandes que sus Gobiernos” -ha señalado en las redes sociales Emilio Silva, el Presidente de la Asociación.


La abogada responsable de conseguirlo fue Ana Messuti, con una larga trayectoria en la defensa de los DD.HH. que se encargó de conducir el proceso legal. Acompañó a Ascensión Mendieta y a su familia en el periplo. Messuti destacó en La Cafetera, la “sabiduría jurídica” de víctimas como Ascensión Mendieta y reiteró que algo “ilícito no deja de serlo con el tiempo”. “Ascensión Mendieta con 88 años se levantó y conmovió a la juez pidiéndole un hueso de su padre”, recordó Ana Messuti.

La propia Mendieta fue entrevistada por el programa La Cafetera, junto a la fosa en la que aparecieron los restos de su padre en la primavera de 2017. (Entrevista a partir del minuto 48:30; duración 10:00).

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