Practicamente coincidiendo con el acto de promoción de la Marca España en Europa con el que el gobierno pretende recuperar el prestigio del país deteriorado por la crisis, medios como Liberation, Reuters o The Independent hablan de la polémica en torno a las bebidas alcohólicas de alta graduación subvencionadas en el Congreso de los Diputados.

Destacan que los parlamentarios han tenido que dar marcha atrás por la indignación popular y la imagen “frívola” que han transmitido. Y señalan que es otra muestra de la desafección popular hacia los políticos que ya tienen la peor imagen pública de todas las instituciones españolas.

El artículo de Liberation

Liberation destaca que el Parlamento se ha visto sacudido por la “crisis del gin tonic”. Explican: “El Congreso de los Diputados ha decidido retirar las subvenciones a las bebidas alcohólicas fuertes, que se venden a bajo precio en la cafetería de la Cámara Baja, para poner fin a una polémica llamada `la crisis del gin- tonic´. El debate surgió cuando partidos IU y ERC pidieron por escrito que se excluyeran estas bebidas de la licitación para el contrato de la cafetería diciendo que `no es justificable´.”

Más allá de lo anecdótico, esta polémica muestra el problema de la `desafección con el poder político´ considerado por algunos como privilegiados cuando tienen problemas para enderezar una España en recesión desde 2011, sujeta a restricciones para reducir su déficit y que sufre un desempleo del 27,16%.”

Reuters destaca que la polémica por los cocteles subvencionados ha dado una imagen frívola de los políticos e indignado a la población. La crónica de su corresponsal jefe Fiona Ortiz apunta: “Los cócteles subvencionados en la cafetería del parlamento aumentaron la indignación entre la población española que sufre. Así que los jefes de los partidos políticos acordaron dejarlos fuera del menú. Los precios bajos fijos habían significado los diputados podían disfrutar de un gin-tonic por 3,45 euros, cerca de la mitad del precio en un bar normal.

Una serie de escándalos de corrupción ya han afectado la credibilidad de los políticos y las encuestas muestran que tienen la peor imagen pública de cualquier institución en España, con un índice de desaprobación del 93%.  Alfonso Alonso, portavoz de PP en el parlamento, dijo que erl revuelo sobre el gin tonics había dado a los diputados una imagen frívola. `Ha molestado a los ciudadanos y tienen razón, asi que la dirección ha decidido cambiarlo´, dijo”.

The Independent resume la indignación en la frase “No hay dinero para la comida en la escuela, pero si para la ginebra”. El artículo de Alastair Fortheringam apunta: “La indignación popular comenzó a crecer cuando se supo que los contribuyentes afectados por la recesión costeaban facturas de comida y bebida en el Parlamento por cerca de 900.000 euros al año. El gobierno de Rajoy ha subido los impuestos y recortado el gasto en escuelas y hospitales. `No hay dinero para la comida escolar, pero si para la ginebra´, escribió un lector de El País.

El escándalo de las bebidas ha hecho muy poco para mejorar la imagen ya deteriorada de los políticos en España, nombrados en un sondeo como uno de los cuatro problemas más importantes del país, junto con la economía, el desempleo y la corrupción generalizada y el fraude.”

El Daily Telegraph destaca que los diputados han retirado los cocktails de las bebidas suvencionadas por la polémica. Dicen: “Un refrescante gin-tonic podía haber sido sólo lo que los diputados españoles necesitaban después de las sesiones en las que lidian con el desempleo, las protestas callejeras, una economía que se hunde y otros problemas. Pero, los cócteles subvencionados en las cafeterías del parlamento despertaron indignación en la opinión pública española. Los jefes de los partidos políticos han acordado finalmente sacarlos del menú.”