El inicio del juicio contra Garzón por tratar de investigar los crímenes de la Guerra Civil y el franquismo en España es noticia destacada en masa en todo el planeta. Los medios internacionales subrayan que el Juez está en esta situación por intentar romper el tabú que existe en España respecto a la dictadura. Y consideran que el juicio tiene amplias implicaciones para el país y la idea de justicia universal.

Garzón en el Supremo

La BBC recoge como “el juez que investigó los años de Franco, Baltasar Garzón va a juicio. Le acusan de violar una ley de amnistía de 1977 por investigar la guerra civil y los crímenes del franquismo. El enjuiciamiento de Baltasar Garzón, famoso por perseguir al dictador chileno Augusto Pinochet, ha sido presentado por dos grupos de extrema derecha. Grupos pro derechos humanos han descrito el juicio ante el Tribunal Supremo como un escándalo. Segun Tom Burridge, corresponsal de la BBC, el caso tiene implicaciones más amplias para el país y la idea de que los crímenes del pasado no deben ser objeto de investigaciones en la actualidad.”

El Financial Times destaca que “Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos han condenado el juicio contra Baltasar Garzón”.  Explican que estos grupos han calificado la acusación de “escandalosa e inaceptable” y recuerdan que el caso cuenta con la oposición de la Fiscalía General del Estado y ha sido impulsado en los tribunales por dos pequeños grupos de ultra derecha.

“Estos grupos argumentan que, procesar a un juez por investigar violaciones de derechos humanos tendría un efecto negativo sobre las investigaciones de este tipo en España y el extranjero, especialmente dado que el señor Garzón ha liderado la aplicación mundial de normas internacionales de derechos humanos. `Es la primera vez en la Unión Europea de que un juez se enfrenta a un proceso penal por aplicación del derecho internacional´, dijo Reed Brody de Human Rights Wathc, y pide a los españoles que imaginen su reacción si un juez en un país latinoamericano fuera juzgado por haber ordenado la apertura de fosas comunes allí.”

The Guardian apunta: “Observadores de los principales grupos de derechos humanos del mundo están en Madrid para supervisar el segundo juicio contra el magistrado español Baltasar Garzón, quien está acusado de abusar de su posición al abrir una investigación sobre la muerte de 114.000 personas durante la dictadura franquista. Garzón apareció relajado durante la sesión de apertura de un juicio, que sus partidarios dicen que obedece a motivos políticos. Es el más polémico de los tres casos distintos pero casi simultáneos en los que se acusa al juez de abuso intencional de sus poderes como magistrado de instrucción en la Audiencia Nacional de España.”

El Daily Telegraph destaca:  Baltasar Garzón, el juez que ordenó la extradición del dictador chileno Augusto Pinochet va a juicio hoy acusado de abusar de su poder tratando de enjuiciar las atrocidades cometidas por el régimen del general Francisco Franco en los años 30…. ?l sostiene los actos eran crímenes contra la humanidad y por lo tanto no están sujetos a la amnistía que fue acordada por los principales partidos políticos de España. El caso sirve como un recordatorio de hasta qué punto el tema del régimen de Franco sigue provocando división en España más de 35 años después de la muerte del dictador.

El Washington Post apunta: “El superjuez español a juicio por investigar atrocidades de la Guerra Civil, es su segundo juicio en dos semanas. El juez español que se convirtió en un héroe internacional de los derechos humanos por acusar a Augusto Pinochet ha sido llevado a juicio por investigar las atrocidades cometidas por la derecha durante y después de la guerra civil que llevó al general Francisco Franco al poder.

Para muchos en España, los juicios – y un tercer caso en el que Garzón está siendo investigado por sus relaciones con un gran banco español – equivalen a una caza de brujas para castigar a Garzón por su condición de celebridad judicial lograda por sus casos de alto perfil y transfronterizos como el de Pinochet en 1998 y el procesamiento a Osama bin Laden en 2003, y por tratar de reabrir las viejas heridas de la época de la guerra en España.

Liberation subraya: “A sus 56 años de edad, suspendido de su cargo desde mayo de 2010, el juez Garzón se arriesga a una inhabilitación por 20 años. Una sanción que pondría fin a la carrera fuera de los común de este magistrado hiperactivo y controvertido, igual de admirado que odiado, mundialmente famoso por haber detenido en 1998 en Londres al ex dictador chileno Augusto Pinochet. Pero en su propio país, su búsqueda de una “justicia universal” se ha enfrentado a los demonios del régimen de Franco. Perseguido por dos asociaciones de extrema derecha, se le acusa de violar la ley de amnistía aprobada en octubre de 1977, dos años después de la muerte de Francisco Franco, y que pretendía imponer un pacto de silencio sobre los años oscuros de la Guerra Civil (1936-39) y la dictadura (1939-1975).”

Le Monde habla de “el juicio de Garzón y las heridas abiertas del régimen de Franco en España”. Se fijan en Miguel Bernad, del sindicato “Manos Limpias” responsable de la querella que ha sentado al Juez en el banquillo y explican: “para él, `el régimen de Franco fue “un régimen autoritario, quizá dictatorial, pero que se democratizó rápidamente y que ayudó a pasar del caos al pleno empleo y donde había menos de libertades y derechos, pero más seguridad´. Su discurso no es aislado. El régimen de Franco todavía disfruta de la tolerancia de una parte de la sociedad española.

Las asociaciones de la “memoria histórica”, rechazan los temores expresados por la  derecha y también una parte de la izquierda de ver reabiertas heridas del pasado. Para ellos, el juicio de Garzón es una señal de que algunas heridas nunca han cicatrizado.

Le Nouvel Observateur dice: “El juez Garzón ante la justicia por haber querido investigar el franquismo.  El magistrado comparece por haber infrinfido la ley de amnistía al quere investigar la suerte de más de 100.000 desparecidos durante la Guerra Civil y el Franquismo. Organizaciones que defienden los derechos humanos han enviado observadores al juicio contra Baltasar Garzón, al estimar “inaceptable” que sea juzgado por tratar de investigar los desaparecidos del franquismo. Amnistía Internacional y Human Rights Watch y la Comisión Internacional de Juristas (CIJ) han obtenido autorización para enviar tres representantes a este juicio al que califican de “preocupante para el futuro del derecho internacional”.

Al Jazeera recoge: “Un juez líder en la defensa de los derechos humanos vuelve a ir a juicio en España para afrontar cargos de abuso de poder al tratar de investigar los crímenes cometidos por el general Francisco Franco, el gobernante autocrático de España entre 1939 y 1975. Garzón, de 56 años, fue ampliamente venerado en España por sus investigaciones sobre violaciones de derechos por parte el grupo separatista vasco ETA, y por las de derechos humanos en América Latina. Sin embargo, Garzón alienó a muchos españoles, cuando trató de investigar los crímenes cometidos por el general Franco y su régimen.

Asiaone asegura: “El juicio contra Garzón airea la dolorosa historia de España. Un destacado juez va a juicio por romper un tabú sobre los años oscuros de la Guerra Civil en España y la dictadura cuando trató de perseguir las atrocidades cometidas en la época de Franco, arrojando luz sobre la dolorosa en historia reciente.”

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