Los diarios de Marruecos analizan con elogios y parabienes generalizados la visita del monarca español al país. Destacan el hecho de que Felipe VI eligiera Rabat como su primer destino fuera de Europa tras ser proclamado Rey cómo reflejo de la importancia que para España tiene ahora la relación con Marruecos, en todos los campos, incluído el económico. Incluso el diario nacionalista Al Alam califica de “histórica” la visita y la valora… aunque señala que el cierre de la frontera de Ceuta coincidiendo con la cumbre es “señal de que no todos los españoles e instituciones están satisfechos con la visita”.

La Nouvelle Tribune destaca la coincidencia en muchos temas y el intento de dar a España una posición preeminente como proveedor y cliente de Marruecos. Afirma: “Que el reino de Marruecos sea la tercera etapa de los viajes de la pareja real de España, es un claro indicador de la calidad de las relaciones, tan antiguas como fuertes, que unen a las familias reinantes. La España actual, desde rey hasta los políticos, considera al reino de Marruecos como un socio de alto nivel, un vecino al que hay que cuidar y mimar, un aliado y un amigo. Las relaciones bilaterales desde hace ya muchos meses, están marcadas por la coincidencia de puntos de vista sobre numerosos asuntos diplomáticos regionales e internacionales y, en particular, por una mayor receptividad de Madrid en torno al asunto más importante para Rabat, es decir, el Sahara marroquí.

Además existe la voluntad de conferir un carácter estratégico a la asociación entre los dos estados y de otorgar una posición cada vez más preeminente a España como proveedor, cliente e inversor en Marruecos. Lo que debería preocupar un poco a otro socio que actualmente está en baja sintonía con Rabat, es decir, Francia, cuyos altos cargos se han empeñado en llegar a la situación actual.”

Al Jazeera señala que la visita a Marruecos respalda la legitimidad del monarca español en el exterior. El artículo de Abdel Galil Al Bujari dice: “El monarca español, Don Felipe VI, eligió a Marruecos como destino de su primera visita fuera del espacio europeo, una decisión que conlleva muchos indicios políticos. Los analistas estiman que la hospitalidad ofrecida por parte del monarca marroquí, Mohamed VI, a su homólogo español, confirma el papel positivo de las dos instituciones en la consolidación de las relaciones bilaterales. El experto en las relaciones hispano-marroquíes, Sabri Lahu, observa que la visita tiene dos relevantes significados: primero consiste en confirmar el papel estratégico de las instituciones monárquicas en la disolución de las divergencias políticas, que se suscitan de vez en cuando; segundo, respalda la legitimidad del monarca español en el exterior.”

Al Alam insinúa que el cierre de la frontera de Ceuta refleja la preocupación de ciertos sectores españoles por la visita del Rey. El editorial de Abdellah El Bakkali plantea: “¿Qué significa que las autoridades coloniales decidan cerrar el paso fronterizo de Ceuta ocupada coincidiendo con la importante e histórica visita realizada por el nuevo monarca español a nuestro país? Una coincidencia llena de mensajes.  La decisión da a entender que no todos los españoles, ni todas las instancias oficiales estaban satisfechos con esta visita histórica, sino que la contemplaban con preocupación…

Los tristes sucesos que se saldaron con varios heridos graves entre los ciudadanos marroquíes llevaban un mensaje claro por parte española: no hay que hablar de la situación colonial en Ceuta y Melilla. El mensaje ha llegado y lo hemos entendido. De todos modos, afirmamos a los que lo necesitan que la visita del monarca español fue verdaderamente histórica y la valoramos. Marruecos seguirá tratando con el vecino español – a pesar de los problemas que algunos españoles quieren crearnos- de manera positiva, objetiva y responsable.”

Aujourd’hui le Maroc  destaca que España apuesta por Marruecos y habla de “relación fraternal”. Apunta: “La visita del rey Felipe VI a Marruecos es reflejo del lugar que ocupa el reino en la política exterior española. España necesita consolidar sus alianzas fuera de la UE. En esta ecuación, Marruecos es el segundo cliente más importante para España fuera de la UE, sólo detrás de los EEUU. Esto nos da una idea del peso de los intercambios entre ambos países. Si la economía está en lo más alto del podio en esta visita del rey Felipe VI a marruecos, es porque los tiempos siguen siendo duros para España. España ha encontrado en la economía marroquí una válvula de escape no sólo para absorber el regreso de los inmigrantes marroquíes sino también toda una franja de mano de obra española que encuentra trabajo en las ciudades marroquíes.”

Akhbar Al Yaoum analiza lo conseguido por España tras la visita de Felipe VI a Rabat. Resalta: “Medios políticos y de comunicación españoles consideran que entre los logros de la visita del nuevo rey de España a Marruecos el `regalo más valioso´ ha sido la ratificación del acuerdo de pesca con la UE, que sacará a noventa pesqueros españoles del paro. Otros regalos han sido la confirmación por Marruecos de la continuidad de su cooperación en materia de seguridad en la lucha contra la inmigración clandestina hacia Europa y la edificación de una valla alrededor de Melilla ocupada para impedir el asalto de inmigrantes clandestinos subsaharianos.”