Las antípodas de España están deparando buenas noticias para las empresas españolas. ACS acaba de adjudicarse un gran contrato valorado en 250 millones de euros para desarrollar allí banda ancha ultra-rápida. Por su parte Acciona ha sido elegida como licitadora preferente para la ampliación de una autopista neozelandesa.

acs-sede

La constructora de Florentino Pérez se ha adjudicado, mediante su participación en la sociedad Visionstream, un gran contrato para la compañía de telecomunicaciones Chorus para el desarrollo de la banda ancha ultra rápida en Nueva Zelanda. El proyecto generaría unos ingresos para ACS de 250 millones de euros.

Este nuevo contrato se extenderá durante cuatro años prorrogables a otros cuatro más, según ha señalado la compañía y está previsto que el contrato arranque a lo largo de este mes. Visionstream actualmente conecta a los clientes a la red de banda ancha ultra rápida en Auckland, Wellington y las ciudades de Porirua, Kapiti y Manawatu, al sur del país y ahora ampliará su presencia en las regiones de Hutt Valley, Masterton, Napier, Hastings y Gisborne, Ashburton, Timaru, Oamaru, Queenstown, Invercargill y Dunedin.

Por otro lado, el consorcio Northern Express Group, participado por Acciona con  socios locales ha sido designado por la Agencia Estatal de Transporte de Nueva Zelanda como licitador preferente (preferred bidder) del contrato para el diseño, construcción, financiación, gestión de activos y mantenimiento de la autopista de Puhoi a Warkworth. Es el primer contrato de la constructora española en Nueva Zelanda.

El proyecto que se desarrolla bajo la fórmula de colaboración público-privada (PPP) consiste en la ampliación de 18,5 kilómetros en cuatro carriles de la Autopista del Norte (también denominada SH1), una ruta estratégica para la red de transporte del país, que une la zona norte con el triángulo que forman las ciudades de Auckland, Waikato y Tauranga. La inauguración al tráfico de la autopista de Puhoi a Warkworth está prevista para 2022.