Los cables diplomáticos divulgados por Wikileaks siguen copando la actualidad internacional. Y los que se refieren a España están causando interes también en el resto del mundo… aunque en EEUU las  interpretaciones son en clave interna. Asi la revista Mother Jones destaca de las presiones diplomáticas para bloquear el sumario de Garzón por torturas en el gobierno de Bush… que lograron que Obama y los republicanos trabajaran conjuntamente.

“Un cable filtrado muestra que cuando España abrió una causa criminal contra ex oficiales de Bush, Obama y los republicanos se pusieron realmente bipartisanos”, escribe David Corn. Y explica como un grupo de derechos humanos español, amparados en la ley de jurisdicción universal española, presentó una querella contra 6 destacados miembros del anterior gobierno como el Fiscal General Alberto Gonzales, el ex jefe de Gabinete de Dick Cheney David Addington o William Haynes, un asesor del Pentágono, entre otros.

Mother Jones destaca que “en sus primeros meses en el cargo, la administración de Obama trató de proteger a los funcionarios de la administración Bush” y que “uno de los cables de 251.287 obtenidos por Wikileaks, detalla cómo el gobierno de Obama, en colaboración con los republicanos, presionó a España para hacer fracasar este posible enjuiciamiento”.

Detallan algunas de las comunicaciones con el Fiscal Javier Zaragoza y reuniones de funcionarios del Departamente de Estado de EEUU y de senadores republicanos como Judd Gregg con representantes políticos español. Además mencionan el encuentro entre el ex Senador por Florida Mel Martinez, que fue presidente del Partido Republicano, acompañado del encargado de negocios de la Embajada de EEUU con el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Angel Losada. Según el documento filtrado le habrían dicho que el caso “tendría un enorme impacto” en las relaciones entre Estados Unidos y España.

La revista asegura “ahi estaban un ex jefe del Partido Republicano y un representante de una nueva administración demócrata (encabezada por un presidente que había denunciado el uso de la tortura en la administración Bush-Cheney) presionando conjuntamente a España para matar a la investigación de los ex funcionarios de Bush”.

Dado que finalmente la causa fue archivada, terminan diciendo “los seis funcionarios imputados le deben a Obama y a la Secretaria de Estado Hillary Clinton, una nota de agradecimiento”.