Fiona Ortiz de Reuters explica en radiocable.com “la derrota de los socialistas fue más profunda de lo que se esperaba” y abre una etapa de incertidumbre. Pero sostiene que “ahora mismo sería totalmente contraproducente” para la situación económica de España adelantar las elecciones generales como pide el PP.

Fiona Ortiz

Fiona Ortiz cree que el 22M ha dejado asuntos que preocupan a los analistas. Del cambio de gobierno en algunas Comunidades Autónomas podrían “salir números peores de lo esperado en cuanto a su deficit pero no creemos que el conjunto de ese monto sea suficiente para causar problemas al deficit del estado en general” aunque apunta que “los nuevos lideres regionales del PP tampoco van querer revelar numeros no convenientes de cara a las elecciones generales”.

En cuanto a la petición del PP de adelantar los comicios de 2012, considera que “ahora mismo unas elecciones anticipadas si serían perjudiciales para España”. Explica que el panorama podría cambiar después del verano si ya hay un candidato socialista y la economía se ha recuperado “aunque sea un poquito”. Pero sostiene que adelantar las elecciones ahora mismo “provocaría pánico en los mercados. Sería totalmente contraproducente”.

Explica que “la incertidumbre que provoca un proceso electoral podría ser difícil en cuanto al inversor extranjero y su visión de una España caótica”. Y ante la pregunta de si tendría sentido adelantar los comicios tres o cuatro meses, cree que probablemente no, sólo en caso de “derrumbe total en los mercados” y si el gobierno perdiera sus apoyos parlamentarios.

Para la corresponsal, el resultado del 22M no hace “inevitable, pero sí más probable una victoria del PP en las generales, porque los sondeos hablaban de una diferencia de 5 o 6 puntos con el PSOE y al final han sido 10 que es una diferencia muy dificil de salvar”.

Y considera que en el caso de una victoria de Rajoy en las generales habría una “expectativa muy fuerte de medidas de alto impacto en los primeros tres meses. Yo he oido dos versiones. Una es que el PP llegaría y daría varios golpes de timón, mandaría un mensaje muy fuerte al mercado asumiendo el riesgo de revuelta social y de que los sindicatos armen huelgas grandes…”