Es un clásico en las elecciones presidenciales que casi todos los periódicos del país publiquen un editorial en el que declaran su respaldo a uno de los candidatos y expliquen sus motivos. Se considera un rasgo de honradez profesional de los medios hacia sus lectores y también un pequeño barómetro. En 2004, John Kerry ganó a Bush en este aspecto, aunque “por los pelos” al recibir el apoyo de 213 cabeceras frente a 205. En este 2008, aun quedan dos semanas de campaña, pero de momento la tendencia es demoledora: 105 periódicos han respaldado ya a Obama frente a 33 que se han decantado por McCain.

Portada del San Francisco Chronicle

 (Foto: Flickr/Magerleages)

Además de los últimos apoyos tan significativos como el de Colin Powell o el de Eric Schmidt, presidente de Google, el candidato demócrata ya puede presumir de contar con el de diarios como el Washington Post, Los Angeles Times, Miami Herald, Philadelphia Inquirer, San Francisco Chronicle, Boston Globe… y asi hasta llegar de momento a una audiencia potencial de 10 millones de lectores. Aun no lo ha hecho público, pero es más que previsible que a esta lista se una también el New York Times.

McCain por su parte ha recibido el respaldo de medios como The San Francisco Examiner, Boston Herald y el New York Post. Y al igual que en el caso del NYT y Obama, todo el mundo espera que el republicano sea también apoyado por el Wall Street Journal. En su caso, la audiencia de los periódicos que le han respaldado hasta ahora alcanza los 2,5 millones de lectores. Pero está perdiendo terreno.

Algunos periódicos tan conocidos como el Houston Chronicle o el Denver Post que en 2004 apoyaron a Bush ya han oficializado su “cambio” y apuestan ahora por Barack Obama. También lo han hecho dos presentadores de radio tradicionalmente conservadores. Y quizá el respaldo más significativo haya sido el del Chicago Tribune, que nunca en sus 160 años de historia, había apoyado a un candidato demócrata.

Algunos analistas también hacen notar que algunos apoyos de medios relevantes se han producido en estados que se prevén decisivos en la contienda, por lo que podrían tener mayor influencia. Por ejemplo el Cleveland Plain Dealer de Ohio, que en 2004 se abstuvo, ha dado su respaldo a Obama y también lo ha hecho el Denver Post, de Colorado, otro de los estados que podría ganar el demócrata.