Para algunos es una moda invasiva, mientras que otros la ven como una herramienta útil para financiar proyectos audiovisuales. Pero lo que parece claro es que el product placement es una realidad en el cine y la TV que ha llegado para quedarse. El blog Yorokobu ha publicado una historia de como empezó y se ha popularizado esta forma de publicidad “integrada” en las películas y un video que muestra casos destacados. Además en Flickr una galería recopila las mejores imágenes de esta técnica.

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Al parecer la primera película en la que está documentado que una empresa pagara por aparecer fue “The Garage” en 1919 con patrocinio de Red Crown Gasoline. Y “Wings”, el primer film que ganó un Oscar en 1927, tenía una escena de product placement de cholocates Hershey. Otros grandes ejemplos de este tipo de publicidad los dieron los Hermanos Marx.

Aunque el año en que se desencadena el “boom” del product placement es 1980, cuando Hershey paga un millón de dólares para aparecer en ET, de Steven Spielberg. A partir de ahí se abre la veda para que productos comerciales sean casi protagonistas de algunas escenas o films.

Algunos como Demolition Man iniciarion incluso una variación en la técnica: adpatar el producto mencionado en función del continente. Asi en EEUU, Sylvester Stallone y Sandra Bullock hablaban de Taco Bell mientras que en Europa lo hacían de Pizza Hut.

En cuanto a los “reyes” del product placement, se menciona al actor Adam Sandler como el actor más proclive al formato y “Transformers”, el film de Michael Bay, como poseedor del récord de mayor número de productos que aparecen: 47.

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