Pamela Rolfe analiza los motivos del éxito del film de Emilio Martínez Lázaro en España y el hecho de que sus bromas sobre los vascos y el independentismo no hayan provocado polémica, frente a por ejemplo la retirada del anuncio de Coca Cola por la presencia de un actor abertzale. La corresponsal del Washington Post y The Hollywood Reporter explica en radiocable.com que “Ocho apellidos vascos” ha triunfado porque es una comedia que no ha pretendido tener un mensaje político y porque los chistes no son ofensivos, pero considera que “España no se ha relajado mucho en esta tema y los temas sensibles siguen siéndolo”.

Pamela Rolfe explica: “Me alegra mucho el éxito de la película. Creo que es divertida y acertada en su planteamiento. No me ha sorprendido mucho su éxito, porque creo que el director y los productores han acertado. No han pretendido reinventar el cine, pero su estilo funciona. Y no se puede obviar el respaldo de Mediaset. La campaña de promoción ha sido contudente e importantísima en todos los ámbitos y ha sido primordial para el éxito.”

En cuanto al hecho de que el filme trate temas del País Vasco que hasta hace poco eran casi tabú en España por la alta sensibilidad existente, la corresponsal apunta: “Creo que la película no pretenden ser política. Se toma el carácter de comedia muy en serio y ene sta vena acierta. Los tópicos a los que se refiere, la gomina o el corte de pelo de la chica vasca no ofenden. Los chistes están hechos de manera no neutra, pero sí no ofensiva.”

Y añade: “Y no se ha tocado el tema político. Hay una ligera referencia, pero tiene más que ver con un compromiso político comparado con un no compromiso político. Con la polémica por el anuncio de Coca Cola se ha vuelto a ver la sensibilidad con estos temas, pero como `8 apellidos vascos´´ no pretende ser un mensaje con respecto a nada político. Por eso funciona.”

Pamela Rolfe en cualquier caso señala: “España no se ha relajado mucho en este tema. Es verdad que hay un ambiente donde se puede quizá entablar conversaciones de manera diferente, pero no creo que los temas sensibles hayan dejado de serlo. Creo que siguen siendo igual de sensibles, simplemente es que el discurso público se puede tratar de una manera diferente en el marco de una comedia.”  Y añade que “Ocho apellidos vascos” es una película que ha funcionado muy bien en España pero será difícil “trasladar referencias tan españolas al exterior”.