La corresponsal de Wirtschaftswoche valora en radiocable.com la política de inmigración que lleva a cabo el gobierno español, tras la muerte de un inmigrante en Lavapiés y critica la opacidad y las complicaciones del sistema que se aplican como estrategia. Stefanie Muller escribió un artículo hace un mes, antes de los incidentes en Lavapiés, en donde ya denunciaba las dificultades que encontraban los refugiados africanos en España para poder integrarse y conseguir papeles en España a causa del sistema, la burocracia y las pocas ayudas sociales. Y habla de «doble moral que no beneficia a nadie» la situación existente que permitió que el inmigrante fallecido llevara 15 años en España como ilegal. Pero señala que esta actitud del gobierno contrasta con la de los españoles a nivel de la calle, dónde hay una gran solidaridad natural hacia los extranjeros. Y enfatiza que esto diferencia a España de los países del Norte de Europa donde considera que la solidaridad está «forzada por el gobierno».

Stefanie Müller titulaba su artículo en Wiwo “La burocracia española conduce a los refugiados a Alemania”, pero asegura «No creo que la burocracia en sí sea tan complicada. Creo que es parte de la política del gobierno español hacerlo todo muy difícil. Podía ser más fácil, pero todo es opaco y complicado porque el gobierno lo quiere así». Y en este sentido menciona la dificultad que existe para cualquier periodista en España para acceder a los centros de internamiento de inmigrantes: «eso me genera sospechas. Y he pedido varias veces cifras al Ministerio de Interior, pero no se dan. Creo que lo que el gobierno no puede hacer es tenerlo todo con esta falta de transparencia. Vemos que llegan centenares de personas y no se sabe de donde vienen, donde se quedan o donde van luego.»

Y pone como ejemplo al inmigrante senegalés fallecido en Lavapiés: «Este hombre ha estado 15 años en España como ilegal. ¿Como es posible? ¿Como puede estar una persona 15 años en situación ilegal en España? Es una doble moral que no sirve a nadie. No sirve al pobre africano que se puede quedar en España, pero que no puede tener trabajos legales y se queda siempre en la ilegalidad y contribuyendo a la imagen de que los inmigrantes son criminales y no pueden integrarse.» Aunque apunta que muchos refugiados le han comentado que como en España no hay una estrategia, ni un plan sobre lo que hacer con ellos, muchos se van al norte donde sí hay prestaciones sociales y saben que de alguna manera les van a acoger.

La corresponsal señala: «En Alemania, hay muchísima atención con el tema de los refugiados porque nos ha venido encima todo el peso de esa inmigración. Y nos parece lamentable que un país como España que se ha aprovechado muchísimo de la emigración que no tienene solidaridad con otros que buscan ahora refugio». Aunque matiza que la solidaridad sí existe entre los españoles a pie de calle: «son tolerantes y no tienen nada contra el extranjero. Y en eso España es diferente del norte de Europa. En Suecia, en Dinamarca, en Holanda, la tolerancia está forzada por el gobierno. No es natural, está forzada por el gobierno. En España es al revés. Hay una enorme tolerancia y amabilidad de la gente, pero el gobierno -y da igual el partido que sea- parece que no quiere meterse en problemas».

Stefanie Müller asegura: «El gobierno español sabe que cada imagen que sale, como ha pasado con Lavapiés, de un extranjero que es maltratado provoca mucha solidaridad. Afortunadamente en España no provoca reacciones de extrema derecha. Es al revés, la gente se solidariza. Y el gobierno prefiere dejar «la basura debajo de la alfombra», como decimos en Alemania, para no tener que sacarla y comunicar o explicar. Porque está claro que España está un jugando un papel de policía en la frontera de Europa con Marruecos y hace cosas que son toleradas y aceptadas por el norte de Europa. Y no quiere llamar mucho la atención.»

Y añade: «Con mis artículos siempre he intentado -y no lo he conseguido- saber qué pasa cuando llega una personas a las costas españolas. ¿A dónde va primero y de ahí a qué lugar va?, ¿qué prestaciones tiene, cuánto cuesta un refugiado ya aceptado, qué recibe? Pero todo es opaco, como muchas cosas en España, y no entiendo esa estrategia. No es lógica.»

Stefanie Claudia Müller es corresponsal de la revista Wirtschaftswoche desde el año 2000 y fue  corresponsal del diario económico Handelsblatt entre 2004 y 2007. Es además creadora de la web guiadeltrabajo.com, que es la versión española de karrierebibel.de. En 2012 fue la autora de un artículo sobre el “sistema corrupto e ineficiente” de España publicado Wirtschaftswoche y en El Confidencial.com, junto con Roberto Centeno, que tuvo una gran repercusión e impacto

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