Es al menos lo que aseguran científicos de la Universidad Carnegie Mellon, que dicen haber identificado los patrones de actividad cerebral que se generan cuando se piensa en objetos familiares. En Tendencias 21 explican que, combinando una técnica llamada aprendizaje automático con imágenes de resonancias magnéticas, han demostrado que distintos individuos tienen  una manera comun de pensar en determinados objetos. Una vez aislados esos patrones en la actividad neuronal y comparando esa información, son capaces de saber en que objeto está pensando un individuo.

Los investigadores han desarrollado un algoritmo informático capaz de traducir los pensamientos con una gran exactitud.  Según un comunicado de la Carnegie Mellon University, ha npodido saber en qué objetos están pensando las personas con un 78% de exactitud. Y el sistema permitió conocer si una persona pensaba en un martillo o en un alicate, en un castillo o un iglú.

La investigación ha respondido además al enigma filosófico que se planteba si dos personas percibían de la misma forma concepto como el color. Los diversos cerebros reproducían los mismos patrones de actividad neuronal frente a las imágenes.

El trabajo es obra del neurocientífico Marcel Just y del profesor de ciencias de la computación Tom M. Mitchell, que ya se plantean las posibles aplicaciones de su  descubrimiento. Por ejemplo comparar los patrones de actividad neuronal en personas con enfermedades neurológicas, como el autismo, para conocer las diferencias entre la manera que tienen los individuos sanos y los autistas de percibir a los otros.