El Instituto Halal ha otorgado recientemente al Laboratorio Cosmético Válquer de Toledo la certificación Halal, que distingue los productos aptos para el uso de musulmanes garantizando que han sido producidos cumpliendo lo que establece el Coran. Válquer se convierte así en el primer fabricante, dentro del sector cosmético español, en recibir este sello.

El mercado halal -compuesto por los consumidores musulmanes más practicantes- sigue al alza en España y, tras la apuesta del sector del turismo, cada vez son más los negocios que tratan de hacerse un hueco en él. No en vano se calcula que puede tener un impacto de dos billones y medio de dólares.

(Foto: Flickr/Instituto Halal)

Pero para ello, las empresas deben garantizar que sus procesos de producción se realizan respetando los parámetros que establece la religión islámica sometiéndose a un completo proceso de auditoría y certificación en el que se evalúan tanto los sistemas de calidad, como la filosofía de empresa o el personal implicado en los diversos procesos de producción.

Y entre las últimas firmas españolas que han logrado el sello halal destacan sobre todo las empresas de alimentación como Aceites El Dorado, Carnes de Riaza, Zeta Espacial, Agroalimentaria Musa, Mielso, Restaurante Los Almendros, Caramelos La Pájara, Industrias Cárnicas Blacanfort o Galletas Mondeléz. Aunque en la lista de Instituto Halal figuran también grandes empresas como Hero, Leche Pascual, Mahou o Repsol Química.

En el caso de Válquer su director general, José Luis Cerrillo, ha explicado que la obtención del certificado Halal supone la garantía de que ni materia prima de origen animal ni etanol, ni ningún otro componente Haram (no permitido)  son utilizados en los procesos de fabricación y/o manipulación de los productos Halal. También se asegura que no existe contaminación cruzada con otros productos, que se mantiene la trazabilidad del proceso en todo momento y que el personal implicado ha recibido la formación halal.

Esto permitirá a la empresa española vender sus cosméticos entre la población musulmana de España y Europa, pero sobre todo acceder a otros países musulmanes.  Y según Cerrillo, el mercado árabe es ahora mismo uno de los que tiene mayor auge.