El prestigioso diario estadounidense recoge el caso del cementerio de Torrero en Zaragoza, donde el Ayuntamiento ha amenazado con desalojar los nichos que no estén al corriente de pago. El Washington Post explica que se trata de un camposanto “hacinado” y que se han colocado pegatinas en los nichos avisando a sus propietarios para “mejorar la gestión”.

 

Cementerio
(Foto: Flickr/delfa)

El Washington Post explica que “empujados por la busqueda de espacio, un cementerio español ha comenzado a colocar etiquetas en miles de nichos donde los contratos de arrendamiento no se costean como un aviso a sus familiares o cuidadores para pagar o hacer frante a un posible desalojo. José Abadía, subdirector de planificación urbana para el norte de la ciudad de Zaragoza, dijo que el cementerio municipal de Torrero había retirado los restos de alrededor de 420 criptas en los últimos meses llevandolos a fosas comunes.”

Señalan que: “Torrero, al igual que muchos cementerios españoles, ya no permite a la gente comprar las tumbas. En vez de eso, se arriendan con contratos por períodos de cinco o 49 años. Abadía dijo que los casos desalojados correspondían a tumbas cuyos contratos de arrendamiento no se habían renovado desde hace 15 años o más. Dijo que actualmente enTorrero había unos 7.000 sitios de entierro con contratos de arrendamiento vencidos, de un total de unos 114.000.”

“El cementerio comenzó a buscar a los morosos de pago en los últimos dos años. Abadía dijo que el proceso de tratar de notificar a los familiares o cuidadores y darles la oportunidad de decidir qué hacer, puede prolongarse hasta seis meses. “No los estamos haciendo para ganar dinero o tumbas vacías, sino más bien para mejorar la gestión”, dijo Abadía.”  recoge el diario.

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