Un modelo físico cuestiona que los cometas fuesen clave en el origen de la vida en la Tierra
Simulaciones de la Universidad de Cambridge sugieren que la entrega intacta de moléculas prebióticas como el cianuro de hidrógeno mediante impactos cometarios fue un suceso “extremadamente infrecuente”. Esto rebatiría la hipótesis de que los componentes básicos para la vida en la Tierra llegaron a lomos de un cometa. Aunque, según explican en Sinc, expertos independientes piden cautela al interpretar estos cálculos.
La hipótesis de que los componentes básicos para la vida en la Tierra llegaron de un cometa es una de las más arraigadas en astrobiología
Un nuevo estudio liderado por la Universidad de Cambridge desafía ahora esta premisa histórica
️@bajoelbillete
https://t.co/bbfvFVMCWK
— SINC (@agencia_sinc) October 28, 2026
La hipótesis de que los componentes básicos para la vida en la Tierra llegaron a lomos de un cometa es una de las más arraigadas en astrobiología. Dado que estos cuerpos celestes albergan multitud de compuestos orgánicos, durante décadas se ha asumido que actuaron como vehículos transportadores de los bloques químicos fundamentales que requería nuestro planeta. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) desafía ahora esta premisa histórica.
El trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, concluye que la entrega exitosa de estas moléculas prebióticas habría sido, en el mejor de los casos, un suceso extremadamente infrecuente. A través de avanzados modelos computacionales, el equipo de investigación determinó que los cometas viajan a demasiada velocidad y penetran en la atmósfera terrestre en un ángulo demasiado pronunciado para asegurar la supervivencia del material. Como consecuencia, las frágiles moléculas orgánicas que transportan casi con total seguridad se vaporizarían tras el violento impacto contra la superficie.
“Históricamente, los científicos pensaban que los cometas eran importantes para el origen de la vida en la Tierra porque transportaban moléculas con carbono y nitrógeno, así que estas bolas de nieve gigantes del espacio eran casi como un comodín que aportaba todo lo necesario para sembrar la vida”, explica Richard Anslow, investigador del Instituto de Astronomía de Cambridge y autor principal del trabajo. “Es una idea bastante romántica, pero nuestros resultados sugieren que es sumamente improbable”, añade el astrofísico.
Para llegar a esta conclusión, los autores simularon los avances recientes en la dinámica de impactos cometarios, su interacción con la atmósfera y la evolución de estos cuerpos, prestando especial atención al cianuro de hidrógeno o HCN. Esta molécula prebiótica, detectada con regularidad en los cometas del sistema solar, fue el eje central de un modelo que analizó las probabilidades reales de depositar material bioquímico en la Tierra primitiva.
Escepticismo de la comunidad científica
A pesar de la contundencia de los cálculos físicos desarrollados por el equipo británico, investigadores independientes de la comunidad astrobiológica española han recibido el estudio con gran cautela, señalando importantes sesgos metodológicos. César Menor Salván, astrobiólogo y profesor de Bioquímica en la Universidad de Alcalá, subraya la necesidad de acotar el alcance real del hallazgo. “El artículo no demuestra que los cometas no contribuyeran al origen de la vida, sino que calculan que un mecanismo concreto de aportación de moléculas prebióticas, la entrega directa de HCN intacto y en concentraciones elevadas, resulta poco probable”, advierte el experto.
Menor Salván destaca además que la evolución química previa a la aparición de los sistemas vivos implicó múltiples fuentes. “Los cometas contienen una gran diversidad de compuestos orgánicos y su contribución a la evolución química de la Tierra no puede reducirse a la supervivencia de una sola molécula”, argumenta, recordando que los impactos no son meramente procesos destructivos, sino que pueden generar sistemas acuosos e hidrotermales propicios para la síntesis de la vida.
En la misma línea, crítica pero constructiva, se expresa Jesús Martínez Frías, geólogo planetario y astrobiólogo del Instituto de Geociencias (CSIC-UCM). Si bien califica la investigación de rigurosa, apunta a que las conclusiones se han extrapolado. “No es una investigación que claramente contradiga lo ya existente, pero sí muestra incertidumbres, cuestionamientos y limitaciones con respecto a las evidencias experimentales ligadas a misiones cometarias”, explica el investigador.

Radiocable.com y su programa La Cafetera se financian con las aportaciones de lectores y oyentes. Necesitamos tu ayuda para sobrevivir. Si te gusta el periodismo que defiende el programa y sientes que te acompaña, hazte suscriptor-mecenas aquí.






