Un nuevo y revolucionario tipo de resina con apariencia de caucho transparente pero que tiene la capacidad de autorrepararse sólo ha sido creado en la Universidad de Alicante. Se trata de un material polimérico flexible pionero a nivel mundial que puede tener aplicaciones en numerosas industrias, como automoción, médica, textil, pintura, cosmética o aeroespacial.

Sus descubridores son el catedrático de Química Inorgánica José Miguel Martín, el ingeniero químico e industrial José Antonio Jofre y el químico Andrés Jesús Yáñez y ya han patentado su fórmula. Lo han hecho en el Laboratorio de Adhesión y Adhesivos de la Universidad de Alicante, el único centro científico en esta especialidad del país.

La resina que han desarrollado se puede cortar o romper por la mitad y luego basta con juntar de nuevo los extremos para que estos queden unidos de nuevo a los 10-15 segundos, sin necesidad de añadir ningún aditivo ni proceso de estimulación externo, como el calor. Sus creadores explican que esta “autorreparación” se logra mediante un proceso físico, no químico, lo cual permite reproducirlo cuantas veces se quiera y sin agentes externos. Y funciona incluso en un medio fluido.

El material es también es elastomérico (puede estirarse sin romperse) y tiene memoria de forma, lo que hace que aunque se aplaste o deforme, termina volviendo por sí solo su estado original. Con todas estas características, podría servir para hacer parachoques de coches, protesis médicas o piezas para naves espaciales, entre otras muchas cosas.