El semanario británico dedica un artículo a analizar la Ley Sinde recien aprobada bajo el titular “Acabando con la temporada de caza a los artistas“. The Economist se muestra muy crítico con la situación, compara a los españoles modernos con los antiguos piratas porque “les gusta obtener algo a cambio de nada”. Considera que con la nueva ley, finalmente “España ha mandado a la Armada”.

Angeles Gonzalez Sinde

El texto apunta que “casi la mitad de los usuarios de Internet en España utilizan servicios que distribuyen música ilegalmente, cifra que representa el doble de la media de la UE, según la Federación Internacional de Industria Fonográfica. La nueva ley creada el 15 de febrero tiene como objetivo cerrar páginas web que intercambian archivos con gran cantidad de material sujeto a derechos de autor. Alex de la Iglesia, director de cine, dimitió de su cargo como presidente de la Academia Cinematográfica por considerar que esta ley ??no era un a solución?? y que Internet sería la industria ??salvadora?? del cine. Otros en cambio consideran que la ley es demasiado débil”.

Destacan que “el aspecto más controvertido de la nueva ley es la creación de un comité gubernamental sobre propiedad intelectual con poder para clausurar los sitios web que sean sospechosos entretanto se pronuncien los jueces. Para mantener la comisión de verificación, se requerirá la firma de dos jueces. A pesar de estas medidas de seguridad, la Asociación de Usuarios de Internet en España dice que , en caso necesario, llevará el caso al Tribunal Constitucional. Los proveedores de contenido todavía se muestran reticentes a ofrecer sus productos en España, a pesar de que la nueva ley puede ayudarlos”.

Con todo The Economist sentencia que “el cambio puede ser lento., son muchos los españoles que creen que la música y las películas deberían ser gratis. Es una incógnita cómo se imaginan que los artistas pueden alimentarse así”.