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Un Teléfono móvil que retrata iconicamente el tiempo que vivimos. El periodista Andy Carvin -responsable de redes sociales de NPR- donó el iPhone con el que tuiteó la Primavera Árabe, entre 2010 y 2013, al Museo de Historia de América de Estados Unidos. 

“Yo tenía contactos en Túnez y otros lugares de la región que estaban hablando de las protestas a través de Twitter y otros medios sociales. Al principio yo simplemente retuiteba lo que decían, pero a medida que las revoluciones se ampliaron de un país a otro, terminé usando Twitter para crear una comunidad en línea de los voluntarios que sirvieron como fuentes, traductores e investigadores para mí”, explica el periodista en una entrevista a smithsonianmag.com, que recoge clasesdeperiodismo.com .

Estuvo en Libia, Líbano, Egipto, Túnez y también, con frecuencia, tuiteó desde EEUU, al otro lado del mundo. Pero no es lo más relevante, como ya es sabido en este mundo descentralizado, porque su cuenta de twitter se convirtió en un lugar de reunión extraordinario para quienes seguían los acontecimientos de la Primavera Árabe.

“Estaba en Twitter cerca de 18 horas al día, 7 días a la semana, pasaba gran parte del tiempo en el teléfono, y rara vez en los lugares donde estas revoluciones se estaban produciendo”, explicó Carvin.

NPR tenía corresponsales en el lugar de los hechos, pero quiso experimentar a fondo con las redes sociales y el manejo de herramientas digitales. En la entrevista señala que conseguía la información aún más rápido desde la red de microblogging.
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