En las pateras que llegan a España hay billetes de “primera y segunda clase” y en 2007 murieron casi 1.000 inmigrantes al intentar entrar ilegalmente. En la frontera entre EEUU y Mexico, han calculado en los últimos 12 años han perdido la vida 4.000 indocumentados. En las últimas horas se han conocido dos estudios llevados a cabo en continentes diferentes, pero que analizan dos de los aspectos claves y comunes al drama de la inmigración: el volumen de negocio de las mafias… y una estimación del número de muertos al tratar de cruzar fronteras en América.

Según un estudio del Real Instituto Elcano, por 600 euros, los inmigrantes que salen desde Mauritania, Senegal y Cabo Verde obtienen una plaza en una embarcación… pero nadie les asegura la salida ni se les facilista apoyo logístico. En cambio si pagan 900, les garantizan la salida del cayuco y les proporcionan apoyo logístico y vestuario adecuado para el trayecto… Incluso para buscar una vida mejor y dejar atrás la pobreza hay clases.

Este trabajo de investigación estima que las mafias obtienen más de 100.000 euros de beneficios por cada cayuco que sale desde África hasta las Islas Canarias con 150 inmigrantes a bordo. Según estas cifras, el tráfico de personas genera un negocios anual de unos 75 millones de euros.

El precio del viaje también depende de la nacionalidad del inmigrante y el trayecto a realizar. Ir en patera desde el Sahara occidental cuesta entre 800 y los 1.000 euros. Los marroquíes en cambio pagan entre 400 y 600 por cruzar el Estrecho. Y si alguien quiere hacer la travesía en un pesquero, en vez de en una patera, el “billete” cuesta 1.800 euros.

Y en el otro continente, se calcula que unos 4.000 inmigrantes han muerto en los últimos 12 años en la frontera entre México y EEUU. La estimación es obra de la Federación Internacional de Derechos Humanos, que engloba a 155 ONG´s, y ha elaborado un informe sobre los derechos humanos en esta región fronteriza, en la que se detallan las violaciones, abusos y muertes que se producen. 

La FIDH explica que desde la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, EEUU ha triplicado el número de guardias para controlar la inmigración irregular y ha invertido 30.000 millones de dólares para ello. Pese a todo estiman que el numero de trabajadores indocumentados que logra entrar cada año en el país es de 500.000.